Salmorejo sin ajo

Receta del Salmorejo Sin Ajo

Ingredientes para Cómo hacer salmorejo cordobés sin ajo

  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 Kg. de tomates rojos bien maduros.
  • 200 g. de pan de telera cordobesa o si no encontráis pan de trigo blanco (mejor que tenga un día o dos)
  • 10 g. de sal (al gusto)

Receta de salmorejo cordobés sin ajo.

Os traigo una de mis recetas de tapas, aperitivos y pinchos más recurridos durante todo el año, en especial del verano, el salmorejo.

Es verdad que no es un plato que guste a todo el mundo, pero una vez adaptado el paladar y sin ajo es mucho más aceptable, con un poco de jamón picadito y crujiente del microondas es muy bueno.

El salmorejo tiene un acabado final o textura  de un puré o de una salsa espesa y se le suelen poner con otros ingredientes al gusto, yo lo prefiero con un poco de huevo duro y un buen jamón ibérico.

Lo más importante es usar un buen aceite de oliva virgen extra y unos buenos tomates que lo acompañen.

Es una receta extraordinaria, económica y muy nutritiva.

Preparación del Salmorejo sin ajo

El salmorejo es una crema servida normalmente como primer plato. Su cocinado es muy sencilo e incluye un majado o triturado de miga de pan, mejor, aceite de oliva virgen extra, sal y tomates(la receta original llega ajo)

  1. Limpiamos bien los tomates y los cortamos, los añadimos a un bol grande y trituramos con la batidora hasta que nos quede líquido.
  2. Pasamos esta salsa por un colador o chino para retirar posibles trozos de piel y pequeñas pepitas que hayan quedado al batirlos.
  3. Cortamos el pan en trozos pequeños y los añadimos a la crema de tomate anterior. Los dejamos reposar durante unos 10 minutos.
  4. Así ayudamos a que el pan se ablande si está muy duro y será mucho más fácil de batir.

Preparación final y presentación del salmorejo

  1. Echamos el aceite de oliva virgen extra y la sal.
  2. Lo batimos hasta que nos quede lo más fino posible. Probamos si esta bien de sal y si no rectificamos con un poco más.
  3. Sólo nos queda meterlo en la nevera y dejar que se enfríe.
  4. A la hora de la presentación, lo mejor es ponerlo en un plato hondo o cuenco.
  5. Espolvoreamos con unas virutas de jamón serrano o ibérico con un punto (10 segundos) de microondas. Así conseguiréis un toque crujiente.
  6. Además el huevo cocido y unas gotitas de aove le quedan perfecto.
  7. Pero no tiene por qué quedar ahí el tema, el consejo regulador del salmorejo también nos recomienda: pepino, pimiento, cebolla, zanahoria, remolacha o melocotón. Esto os lo dejo a vuestro gusto, buen provecho.

Una manera sencilla y sabrosa de compartir la comida con los amigos y la gente a la que queréis.

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