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Ceviche sin cilantro

Ceviche sin cilantro

El ceviche es un pequeño aperitivo tradicional de latinoamérica que consiste en trozos de marisco o pescado crudo con una marinada ácida (en jugo de cítricos o vinagre) que “cocina” la carne del marisco. Se le incorporan otros ingredientes como pueden ser  aguacate, cebolla, tomate, etc., y se acompañan de nachos, tortillas o plátano frito. Estas son todas nuestras recetas.

Ceviche peruano sin cilantro

El ceviche tiene origen peruano y se dice que como el ceviche limeño no hay ninguno, por eso os traemos la receta de esta deliciosa elaboración para que pongáis un toque internacional a vuestra mesa, disfrutando de una comida deliciosa, sin ser demasiado cara y que no resulta difícil de hacer.

Esta es una de las variedades de los muchos ceviches que podemos degustar en Perú y para su elaboración se necesita:

  • 1,5 kilos de pescado (blanco como la merluza)
  • 10 limones verdes.
  • 2 chiles rojos.
  • 2 cebollas rojas.
  • 6 dientes de ajo.
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)

Modo de elaboración

Quitaremos las espinas que pudiera tener el pescado y lo cortaremos en dados, después los pondremos en agua fría con sal. Por otro lado, cortaremos la cebolla en juliana y los chiles y los ajos los picaremos lo más fino que podamos.

En un recipiente exprimiremos todos los limones, teniendo cuidado de que no se nos caigan las pepitas, algo que podemos hacer o bien con un colador, con un exprimidor de mano o simplemente los exprimimos fuera y echamos el líquido.

En este recipiente echaremos el ajo, los chiles picados, la sal y la pimienta, lo removeremos bien e incorporaremos el pescado , lo removeremos, procurando que el pescado quede bien cubierto por el zumo de los limones y dejaremos reposar hasta que la carne del pescado se curta, preferiblemente dentro de la nevera, para que los ingredientes reposen y se integren entre sí.

Después de una hora aproximadamente, sacaremos el pescado con los ingredientes y le incorporaremos la cebolla, removeremos bien y el plato ya estará listo para ser degustado.

En la receta peruana de este plato también se le suele echar rocoto, que es un fruto bastante picante, similar al ají, aunque no todo el mundo está acostumbrado a comer esta clase de picantes y no es muy fácil encontrar en los supermercados o grandes superficies, solamente en tiendas especializadas o tiendas de productos latinos.

El pescado debe ser blanco, especialmente aquellos que tienen una carne compacta, para que éste no se deshaga con la acción de los limones. Una buena opción, si queremos que no solo sea de merluza o de un solo pescado, es comprar piezas de diferentes clases de pescado en la tienda de congelados y variar con los sabores, lo que enriquecerá más el plato.

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Pollo a la cerveza sin horno

Tiempo de Preparación: 1 hour

 

POLLO A LA CERVEZA SIN HORNO

 

Pollo a la cerveza sin horno. Una receta con mucha calidad. Es como el pollo guisado tradicional pero, usaremos cerveza como ingrediente principal de la salsa, en lugar de agua o de caldo de pollo. Además, para darle un toque  más dulce y contrarrestar el sabor amargo de la cerveza, usaremos muchas verduras de sabor dulce, como la cebolla o la zanahoria. Aunque puedes utilizar las que quieras o te gusten más. Para preparar este pollo a la cerveza, puedes emplear la cerveza que más te gusta. Desde la típica rubia “pilsen” Mahou o similar a cervezas tostadas, con más personalidad. O incluso y por qué no, cerveza negra. La receta más tradicional, utiliza una cerveza rubia, cuyo sabor no sobresalen mucho por encima del plato.

 

INGREDIENTES para hacer un pollo a la cerveza sin horno para 4 personas:

 

  • 8 muslos de pollo o un pollo entero
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cebollas
  • 4 zanahorias
  • 1 pimiento rojo
  • tomillo y romero secos
  • 2 hojas de laurel
  • 1l de cerveza
  • 2 cucharas de harina
  • Un puñadito de perejil fresco picado
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta

 

RECETA DEL POLLO A LA CERVEZA SIN HORNO:

 

1.- Si utilizamos un pollo entero, despiezamos las pechugas y los muslos. Si no, podemos utilizar directamente unos muslos de pollo y pasamos directamente al segundo paso (como yo he hecho).

2.- En una ollita alta, ponemos un chorrito de aceite a calentar a fuego fuerte Cuando esté caliente añadimos el pollo y lo sellamos por todos sus lados. La idea, es dejar que coja color, pero dejándolo crudo en su interior. En total, unos 3 o 4 minutos de cocción. Pasado el tiempo, retiramos el pollo y lo reservamos en un plato.

3.- En el mismo aceite donde hemos sellado el pollo, añadimos los dientes de ajo, las cebollas y el pimiento rojo. Estos ingredientes bien picados. Añadimos también las zanahorias pero, en este caso, cortadas en rodajas finas. Salpimentamos y removemos con frecuencia, mientras dejamos cocinar a fuego suave unos 15 minutos.

4.- Pasado el tiempo y con la cebolla ya bien transparente y la zanahoria parcialmente cocinada, añadimos las dos cucharadas de harina. Esta harina, va a dar después a la salsa cierto “cuerpo”. Seguirá siendo mayoritariamente líquida pero tendrá cierta consistencia, que “llamará” más al ojo e incitará más a untar con pan. Mezclamos todos los ingredientes e integramos la harina con la verdura. Dejamos cocinar 2 minutos más a fuego suave

5.- Ahora, devolvemos el pollo a la olla. Introducimos también los jugos que haya podido soltar al plato. Añadimos el tomillo y el romero, las hojas de laurel y cubrimos todo con generosa cantidad de cerveza. Como decía, la gracia de este plato está en la cerveza. Y va a variar mucho del tipo que utilices. Cuanta más fuerte sea, más amargo va a quedar el plato. Puedes realizar esta receta varias veces, probando con diferentes tipos de cerveza. No obstante, si no te gusta la comida con demasiado sabor, comienza utilizando una cerveza rubia. Una normalita. Eso sí, por el alcohol no te preocupes. Se va a evaporar absolutamente todo en la cocción

6.- Mezclamos e integramos bien todos los ingredientes con una cuchara y dejamos cocer a fuego suave unos 45-50 minutos, hasta que la salsa reduzca y espese, haya concentración de sabores y el pollo quede totalmente cocinado y tierno

 

El pollo a la cerveza sin horno, aunque se prepara prácticamente igual que el pollo guisado de toda la vida, varía mucho en sabor.

Salsa de verduras para carne al horno

“Salsa de Verduras”

Con esta receta que ahora os planteamos, vamos a preparar una estupenda salsa ideal para servir con carne. Vamos a detallaros la elaboración de una sabrosa y nutritiva salsa de verduras para carne al horno, que merece la pena preparar.

Receta de Salsa de Verduras para carne al horno

Esta salsa de verduras es un tipo de salsa no muy famosa, pero que es ideal para servir como acompañamiento para cualquier tipo de plato de carne al horno. Es una salsa muy saludable y sabrosa, que puedes aprender a preparar a continuación.

Ingredientes de Salsa de Verduras para carne al horno:

– 200 gramos de tomates
– 200 gramos de cebolla
– 200 gramos de calabacines
– 200 gramos de zanahoria
– Dos dientes de ajo
– 250 ml de caldo de verduras
– Sal
– Pimienta negra molida
– Orégano
– Aceite de oliva virgen

Preparación de Salsa de Verduras:

Vamos a comenzar a preparar esta sabrosa y nutritiva salsa de verduras preparando todos los ingredientes que vamos a necesitar emplear. Lo primero que haremos será dejar listos los tomates, que pueden ser tomates de lata pelados, que vienen ya preparados para utilizar, ya que únicamente debemos trocearlos antes de cocinarlos, o bien podemos emplear tomates naturales, lo que es lo más indicado durante la época estival, dónde encontraremos los mejores tomates en el mercado, lo que hará que la salsa nos quede mucho más sabrosa. Otra opción es emplear tomate natural triturado si te gusta más, lo que se puede conseguir triturando los tomates naturales o utilizar una lata de tomate ya triturado.

A continuación vamos a pelar la zanahoria y la cortamos en trozos de un tamaño no demasiado grande, intentando que queden todos más o menos del mismo tamaño. Pelamos también la cebolla quitándole la capa exterior y después la troceamos en trozos de un tamaño un poco mayor que la zanahoria. Cogemos a continuación dos dientes de ajo, los pelamos y después los cortamos en láminas no muy gruesas, o en trocitos, como más nos guste. Y finalmente pelamos los calabacines y los troceamos en forma de daditos de tamaño regular. Teniendo ya todas nuestras verduras preparadas y listas para cocinarlas vamos a comenzar a elaborar la salsa de verduras, para lo que ponemos a calentar una cacerola con un chorreón de aceite de oliva virgen, a fuego medio, para cocinarlo todo poco a poco.

Lo primero que agregaremos a la cacerola será la zanahoria troceada, la cual vamos a cocinar durante unos pocos minutos, removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue. A continuación agregamos la cebolla troceada y le echamos sal por encima, para ayudar a que se poche bien, y la dejamos un par de minutos o tres antes de agregar los ajos troceados, sin dejar de remover cada cierto tiempo. Tras un par de minutos más agregamos los calabacines a la cacerola y los rehogamos otros tres o cuatro minutos. Entonces echamos los tomates a la cacerola y los cocinamos hasta que queden bien desechos junto al resto de verduras.

Por último agregamos un poco de pimienta negra molida y orégano y después vertemos el caldo de verduras, ya sea comprado o bien hecho de forma casera, y dejamos cocinar a fuego medio unos 15 minutos, para que se terminen de hacer las verduras y se mezclen bien los sabores. Es importante remover cada cierto tiempo el contenido de la cacerola, así no se pegará nada al fondo de la misma, lo que podría dar mal sabor a la salsa. Una vez tengamos la verdura bien blandita, ya podemos servir nuestra rica salsa de verduras por encima de la carne al horno que vayamos a acompañar. Si te gusta puedes animarte y probar a prepararla con diferentes verduras a las que hemos empleado, así puedes preparar diferentes variantes.

Raciones / Unidades: 1
Tiempo Aproximado de Preparación: 30M
Calorías Aproximadas: 60

Merluza a la vasca sin huevo

 

Merluza a la vasca fácil y sin huevo

Los vascos utilizan la merluza en este emblemático plato que demuestra la riqueza gastronómica de la región. Un plato humilde, pero con un sabor muy rico en matices y texturas. Hemos querido poner esta receta por ser una de las más fáciles que hay. Además como en muchas recetas se le añade huevo hemos decidido quitarlo y hacerla más tradicional.

Un cocinado muy sencillo para que todo el mundo pueda realizarlo, tenga poca o ninguna idea de cocinar. Lo importante es comprar un pescado fresco de calidad (con sólo pedirlo en la pescadería te lo darán troceado y limpio) y ponerle un poco de amor.

Ingredientes

  • 4 rodajas grandes de merluza, de unos 200 gr cada una, con piel
  • Sal y pimienta negra
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de harina + harina suficiente para enharinar el pescado
  • 5 dientes de ajo, finamente picados
  • Unas hojas de perejil picadas
  • 60 ml de vino blanco
  • 360 ml de caldo de pescado (o en su defecto de agua y 1 pastilla de concentrado de pescado)
  • 12 almejas, lavadas
  • 1 lata de guisantes

Método de elaboración:

Frotar el pescado con sal y pimienta y dejar reposar durante 15 minutos. Después enharinar el pescado por sus dos partes y eliminar el exceso.

Calentar a fuego medio el aceite de oliva en una sartén y freír la merluza, primero por un lado y después por el otro, hasta que esté dorado. El pescado no se tiene que hacer del todo, es un sellado inicial para darle un aspecto bonito y un exterior crujiente. Sacar el pescado a un plato y reservarlo.

Pelar y picar los dientes de ajo finamente. En la misma sartén, añadir los ajos y la mitad del perejil. Cocinar todo durante 1 minuto, revolviendo, hasta que el ajo esté fragante pero no se queme.

Añadir las 2 cucharaditas de harina y revolver para que se reparta y la salsa se pueda espesar. Verter el vino y el caldo de pescado. Subir la temperatura a media-alta y cocer la salsa hasta que espese un poco.

Introducir de nuevo el pescado a la sartén. Bajar la temperatura para que se cocine durante 2 minutos a fuego lento. Dar la vuelta al pescado y añadir las almejas lavadas y los guisantes.

Tapar la sartén y dejar que cueza durante 5 minutos más, hasta que las almejas se abran y el pescado se deshaga si lo pinchas con un tenedor.

Retirar, si hay, alguna almeja sin abrir y añadir el perejil restante. Probar la salsa para ver si es necesario rectificar de sal y pimienta y pasarlo todo a un plato profundo para servir.

Salsa Roquefort sin nata

Receta de Salsa Roquefort sin nata

Ahora os detallamos la forma de preparar de forma sencilla una estupenda salsa roquerfort sin nata, una salsa que resulta perfecta como acompañamiento para muchos platos, sobre todo de tipo de carnes, aunque también combina bien con otros distintos. Para cambiarla vamos a realizarla la salsa roquefort con leche.

Ingredientes de Salsa Roquefort casera con leche:

  • 100 gramos de queso roquefort
  •  300 ml de leche desnatada
  • Una cucharadita de harina, maicena si es posible
  • Nuez moscada (Opcional)

Como se hace la salsa roquefort :

Preparación de Salsa con queso Roquefort sin nata.

La salsa roquefort sin nata es una salsa muy sencilla de preparar, que se emplea normalmente para servir junto a recetas de carne, siendo las recetas más conocidas el solomillo al roquefort o la pechuga de pollo al roquefort o la salasa roquefort para carne. Es una salsa que se puede emplear también para servirla junto a platos de pasta, con la que combina muy bien, e incluso con algunas recetas de pescado o ensalada, por lo que resulta una salsa realmente versátil.

Para prepararla vamos a necesitar pocos ingredientes y poco tiempo para su preparación, así que se puede hacer en el momento de necesitarla. Una vez que vayamos a comenzar a hacer esta salsa de queso roquefort, vamos a poner a calentar un cacito a fuego suave, con la leche y la harina para cocinar vertida en el mismo para ir calentándola. Es importante mantener siempre el fuego más bien suave, para que no hierva la leche y la harina .

A continuación vamos a trocear el queso roquefort, el cual podemos encontrar fácilmente en cualquier supermercado, y podemos elegir el que más nos guste, teniendo en cuenta que hay algunos que resultan más suaves y otros tienen un sabor más intenso. Una vez lo hemos troceado, lo agregamos al cazo y comenzamos a removerlo para que se vaya fundiendo junto a la leche y la harina a medida que se vaya calentando. De forma opcional podemos agregar un toque de nuez moscada a la salsa de queso roquefort sin nata, para darle un toque extra de sabor.

Mantenemos en el cazo removiendo la mezcla hasta que se haya fundido todo el roquefort y se haya formado una salsa homogénea, en ese momento ya podemos retirar del fuego y servirla o bien reservarla hasta la hora de necesitarla. Si la vas a emplear en un plato frío, métela en la nevera para enfriarla bien. Puedes ajustar la textura y el sabor de la misma a tus gustos, lo que se hace empleando más cantidad de leche y la harina o roquefort, según te guste más o menos sabrosa y más o menos líquida.

Raciones / Unidades: 1
Tiempo Aproximado de Preparación: 30M
Calorías Aproximadas: 150
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Pastel de chocolate facil sin horno

Tarta de chocolate fácil sin horno

 

  ¿Te imaginas una tarta de chocolate fácil sin horno y que siempre salga bien?Pues se puede

INGREDIENTES para un molde de 20 cm de diámetro

  • 100 gr de galletas maría trituradas
  • 50 gr de mantequilla derretida
  • 500 ml de leche entera
  • 250 ml de nata para montar
  • 300 gr de chocolate negro para fundir
  • 100 gr de azúcar
  • 6 hojas de gelatina neutra

ELABORACIÓN de la tarta de chocolate fácil sin horno

  1. Para empezar preparamos la base de la tarta. Para ello mezclamos las galletas trituradas en la batidora y la mantequilla derretida. Cubrimos la base del molde alisando bien la superficie de galletas. Reservamos en el frigorífico. Puedes ver todo el proceso detallado en nuestra entrada de Bases de Tartas.
  2. Ponemos un cazo al fuego con la leche y la nata. Añadimos el chocolate troceado y el azúcar y calentamos removiendo hasta que se derrita el chocolate.
  3. Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría y cuando estén listas escurrimos el exceso de agua y las añadimos a la mezcla de chocolate. Apagamos el fuego y mezclamos bien hasta que se funda la gelatina.
  4. Dejamos templar para que la mezcla tome más consistencia. Esto es importante para que las galletas de la base de tarta no se empapen de chocolate.
  5. Rellenamos el molde con la mezcla anterior que ya ha espesado, aplanamos la superficie y metemos en la nevera unas 12 horas hasta que cuaje bien.
  6. Podemos decorar con fideos de chocolate, sirope, cacao en polvo…

Brazo de gitano sin huevo

Ingredientes para Brazo de gitano sin huevo. Postre casero paso a paso

  • 120 g. de harina tamizada
  • 120 g. de azúcar
  • ½ sobre de levadura en polvo Royal (8 g.)
  • sal fina (una pizca)
  • 100 g. de azúcar
  • 50 g. de Maizena (harina fina de maíz)
  • 500 ml. de leche entera
  • ½ piel de un limón y 1 rama de canela
  • Nata montada (el equivalente a 4 yemas de huevo)





Cómo preparar brazo de gitano sin huevo. Este es una de las recetas de postres caseros con los que he crecido en casa. En muchas celebraciones con toda la familia a la mesa, mi madre Rosa o mi abuela Lucrecia, preparaban un rico brazo de gitano para el postre.

No lleva mucho tiempo hacerlo, aunque luego tendremos que dejarlo a enfriarse varias horas antes de degustarlo. Es un postre tradicional y muy típico en todos los rincones de España. Pero esta elaboración de bizcocho relleno podemos encontrarla por todos los rincones del mundo.

En Argentina se conoce como “arrollado o pionono”, “pão-de-ló” en Brasil, “brazo de reina” en Chile, en Filipinas “brazo de Mercedes”, en Francia “gâteau roulé”, “swiss roll” en Reino Unido y EEUU, y “niño envuelto” en México.

En cuanto a su origen, hay varias versiones sobre él. Una de ellas se basa en los caldereros, personas en su mayoría gitanos, que se dedicaban a arreglar utensilios de hierro (ollas, potas, calderos, etc.) y que recibían estos bizcochos enrollados, como pago por sus servicios de calderería. Parecida a esta, se dice que la denominación puede venir de que el bizcocho se asemeja por forma y color al brazo de una persona de etnia gitana. Además su decoración haría referencia a la gran cantidad de joyas que solían llevar estas personas.

Otra historia muy extendida es la que cuenta que un monje berciano (El Bierzo, León), que recorrió el mundo en la época medieval, descubrió este tipo de postre en un monasterio egipcio y lo trajo a España, donde se le llamó “brazo egipciano”. De aquí, el nombre fue modificándose con el tiempo hasta el actual brazo de gitano.

Preparación de la crema pastelera. Relleno del brazo de gitano

  1. Vamos a empezar por hacer la crema pastelera del relleno, así podrá tener tiempo para enfriarse y coger consistencia mientras horneamos el bizcocho.
  2. Lavamos el limón y pelamos la mitad de su piel, procurando que no lleve parte blanca en su interior, ya que esta nos da amargor. Del medio litro de leche, reservamos un poco menos de un vaso (150 ml.). Ponemos el resto a calentar en un cazo, hasta que esté a punto de ebullición.
  3. Retiramos del fuego, y añadimos la canela en rama y la piel del limón. Dejamos que se enfríe e infusione la leche, durante 10-15 minutos. Le daremos un agradable sabor a la crema pastelera.
  4. En el vaso de leche reservado, añadimos la Maizena y removemos bien, ayudándonos de unas varillas o un tenedor. Queremos que se disuelva por completo y no tenga grumos.
  5. En un bol, separamos las yemas de las claras, y éstas las reservamos para la decoración final. Tapadlas con papel film y metedlas en el frigorífico. Añadimos el azúcar a las yemas  y batimos hasta que espumee. Ahora echamos el vaso de leche con la harina de maíz, y mezclamos bien con las varillas, sin grumos.
  6. La leche que estaba infusionando, la colamos y pasamos a un cazo (nos valdría el mismo del principio). Calentamos a fuego medio, y en cuanto coja temperatura, vamos añadiendo la mezcla poco a poco, removiendo sin parar.Veremos cómo va a ir cogiendo “cuerpo” y espesando. Es importante que nunca llegue a hervir, para que no se nos pase de punto. Reservamos y dejamos enfriar, para que vaya adquiriendo la textura final.

Preparación del bizcocho para el brazo de gitano

  1. Ponemo la nata montada en un bol y añadimos una pizca de sal.
  2. Mejor si usáis un aparato eléctrico con el utensilio de varillas, si no os dejaréis el brazo en ello. Una vez en su punto, bien esponjosas, Mezclamos hasta lograr una crema homogénea.
  3. Ahora toca el turno del azúcar(si la nata es con azúcar no), que vamos echando poco a poco al bol, a la vez que batimos.
  4. Mezclamos la levadura con la harina y añadimos a la crema, sin parar de mezclar. Conseguiremos una crema homogénea y sin grumos.
  5. Precalentamos horno a 180º C durante 5 minutos. Forramos una bandeja de horno con papel sulfurizado (papel de horno).
  6. Vertemos la crema sobre ella y horneamos unos 10-12 minutos en la posición central, con calor arriba-abajo.

Horneado del bizcocho genovés para el brazo de gitano

  1. Cada horno es un “mundo” así que pasado el tiempo, pinchad el bizcocho con un palillo y si sale seco y sin dificultad es que ya está listo. Si no es el caso dadle un poco más de tiempo.
  2. Puede resultar también más o menos dorado, es normal. Queremos que nos quede un bizcocho no muy gordo, para que sea luego fácil enrollarlo.
  3. Retiramos del horno y cubrimos con un trapo limpio.
  4. Dejamos que se temple, y luego le damos la vuelta a la bandeja para desmoldarlo. Para que nos quede un rectángulo perfecto, recortamos las esquinas del bizcocho con un cuchillo.
  5. Con la ayuda del trapo, enrollamos el bizcocho, para que coja la forma. Dejamos así tapado y enrollado, hasta que enfríe.
  6. Desenrollamos, rellenamos con la crema pastelera, extendiéndola uniformemente por toda la superficie, y de nuevo enrollamos con cuidado hasta conseguir un rulo perfecto.
  7. La parte de los extremos hacemos que resulte en la parte inferior del bizcocho, para que tenga una buena presentación.
  8. El bizcocho enrollado lo metemos al frigorífico para que enfríe y coja textura, que la crema se compacte.
  9. Para que tenga buena consistencia, os recomiendo que como mínimo esté 2 horas en la nevera. Aunque en casa siempre lo hacemos de “víspera”, el día anterior.

Montaje y decoración final del brazo de gitano

  1. Es preferible decorar el brazo de gitano unos minutos antes de servirlo en la mesa, así el merengue estará recién hecho y no perderá textura. Las claras que teníamos reservamos, que nos sobraron del bizcocho, las montamos con las varillas, añadiéndoles una pizca de sal y 50 gr. de azúcar. Nos resultará un merengue esponjoso.
  2. Lo pasamos a una manga pastelera (ya sea de tela o de plástico) y decoramos la parte superior del bizcocho a nuestro gusto. También podríais añadirle alguna fruta escarchada.

Os animo a prepararlo en casa, y veréis que delicia de postre, además de traeros seguramente muy buenos recuerdos de la infancia.

Consejos, curiosidades y recomendaciones para preparar un brazo de gitano de rechupete

    • Sea como fuera, podemos decir que es un postre ya muy extendido por toda España. En Galicia es más frecuente rellenarlo de crema pastelera, pero también puede llevar nata como en las pastelerías de Madrid. 
    • Una crema de chocolate o dulce de leche también pueden servir de relleno, incluso con variaciones como las que tenemos en el blog, un ejemplo es el brazo de gitano al estilo tiramisú. Estará delicioso con cualquiera de ellos.
  • Para la decoración final, en la parte superior, se utiliza un típico merengue. Para hacer el bizcocho en el horno, en muchas casas hay ya unas “latas” o moldes metálicos especiales para ello, aunque podemos hacerlo perfectamente en la bandeja del horno, como en mi caso.

Alomejor te hacen falta:

Lomos de merluza al horno con verduras sin patatas

MERLUZA AL HORNO CON VERDURAS SIN PATATAS

Tiempo de Preparación: 30 minutes

 

MERLUZA AL HORNO CON VERDURAS SIN PATATAS

 

Merluza al horno con verduras sin patatas. Un plato muy nutritivo y bajo en grasas. Además, como cocinaremos todos los ingredientes en el mismo recipiente, conseguiremos un asado muy jugoso y sabroso. Con unas verduras que se han cocinado sobre los mismos juguitos del pescado. Las verduras a emplear son un poco personalizables pero, hay que tener en cuenta que aquellas que sean más duritas, habría que cocinarlas un poco antes de meterlas al horno, ya que la merluza en 20 minutos estarán listas. De todas formas, esto lo veremos con más detalle a continuación. Cómo hacer una merluza al horno con verduras jugosa.

 

INGREDIENTES para una merluza al horno con verduras sin patatas para 2 personas:

 

  • 1/2 merluza mediana
  • 2 tomates
  • 1 pimiento verde y 1 rojo
  • 1 cebolla
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva

 

RECETA DE LA MERLUZA AL HORNO CON VERDURAS SIN PATATAS

 

1.- Cortamos la verdura.El tomate, en rodajas de alrededor de un cm de grosor y el pimiento y la cebolla en tiras finas

2.- En el fondo de una bandeja para horno, colocamos toda la verdura. Salpimentamos y encima de la verdura colocamos la merluza. Después mojamos todo bien con 1 vaso de agua y salpimentamos merluza. Terminamos de mojar todo con un chorrito de aceite de oliva.

3.- Metemos al horno previamente calentado a 200ºC. Dejamos cocinar 20 minutos. No más ya que la merluza se cocina muy rápidamente y si nos pasamos de tiempo, acabará resecandose en exceso.

 

Y así de fácil ya tenemos nuestra merluza al horno con verduras sin patatas. Fácil, rápido, saludable y muy rico. ¡Espero que te animes a prepararla!

 

Si te gusta esta merluza al horno con verduras por favor, compártela en tu red social favorita ¡Esto me ayudaría mucho!

 

Donuts sin gluten

Donuts caseros y esponjosos sin gluten

Por fin he conseguido unos donuts caseros y esponjosos  sin gluten en condiciones, reconozco que podían estar más redonditos y parecerse más a los de la marca pero os aseguro que el sabor y la esponjosidad no tienen nada que envidiarles y sino juzgar vosotros mismos.

Hace tiempo que no hacia donuts y es que no se que tienen pero se me resisten, desde la escuela de cocina por lo menos hace muchos años y en aquella ocasión creo recordar que me salió un churro, vamos un desastre.

Está es la segunda ocasión en poco tiempo que hago los donuts y la primera vez me salieron mal o no como yo quería parecían rosquillas por lo que lo deje a un lado hasta que hace poco una compañera de trabajo, mi amiga Bea me pidió esta receta. Y pues nada con manos a la masa y aquí esta, corregido errores y con una gran dosis de paciencia por fin lo he conseguido, bien…!!!

  • 400g de harina panificable sin gluten
  • 100g de harina de arroz
  • 65 gr de azúcar
  • 10 gr de sal
  • 15 gr de levadura prensada o de panadero
  • 3 huevos
  • La ralladura de un limón
  • 120 ml de leche entera
  • 125 gr de mantequilla
  • Aceite de girasol para freír
  • Azúcar glass para decorar

Elaboración:

Juntamos las dos harinas y las tamizamos la harina y la ponemos en un bol grande dejando un hueco en el centro, disolvemos la levadura en la leche que tiene que estar tibia como a nuestra temperatura corporal, es decir a unos 37ºC sería lo ideal.

Una vez que la levadura esté bien disuelta se la añadimos a la harina y mezclamos bien. Por otro lado mezclamos los huevos con el azúcar, la ralladura de limón y la sal y se lo incorporamos también a la harina.

Amasamos durante un rato, yo aconsejo que lo hagáis con máquina, sino os costara un buen rato hasta que resulte una masa lisa y homogénea.

Por ultimo le agregamos la mantequilla a temperatura ambiente y seguimos amasando un rato más hasta que se mezcle del todo.

Tapamos con papel transparente de cocina o con un paño limpio y dejamos que duplique su volumen. Tardará  a temperatura ambiente unas 2 horas aproximadamente.

Una vez que haya doblado el volumen sacamos el aire de la masa y volvemos a amasar como unos 15 minutos más hasta que la masa ya no se os pegue se tarda un rato pero se consigue. Si lo hacéis a mano hacedlo sobre una mesa espolvoreada con harina si lo hacéis con amasadora podéis hacerlo en el mismo bol.

Metemos la masa en el bol y la volvemos a tapar con film o con un paño limpio y dejamos que vuelva a fermentar hasta doblar su volumen, a temperatura ambiente tardará de 2 a 4 horas  dependiendo de la temperatura que tengáis en casa.

Si no tenéis tiempo yo os aconsejo que trascurrido unos 15 minutos la guardéis en el frigorífico y la saquéis al día siguiente y la atemperéis un poco, el resultado es buenísimo.

Tras la segunda fermentación le quitamos el aire a la masa y la estiramos con un rodillo dejando un grosor de 1 cm aproximadamente.

Damos a la masa forma de donuts caseros y esponjosos os podéis ayudar de corta pastas, moldes o vasos de diferentes tamaños, lo que se os acura, yo lo hice con un vaso y un tapón.

Colocamos las piezas separadas ya que van a subir, en una bandeja engrasada con mantequilla y dejamos una hora a temperatura ambiente para que fermenten.

Calentamos abundante aceite como para los donuts floten y ojo a la temperatura ya que no tienen que dorarse muy rápido. Vamos friéndolos primero por un lado y luego por otro y sacándolos a un papel absorbente para quitar el exceso de aceite.

Ahora solo tendremos que esperar a que se enfríen para comer. Si os gustan más dulces podéis añadirles un poco de azúcar glass, un glaseado o decorar con chocolate…

Si tenéis alguna duda o sugerencia ya sabéis, que yo , en la medida de lo posible, intentaré ayudaros.

Bizcocho de plátano sin azúcar

Bizcocho de plátano sin azúcar fácil y esponjoso

Bizcocho de plátano sin azúcar fácil y esponjoso, una rica receta de aprovechamiento, donde le vamos a dar salida a esos plátanos que se nos empiezan a estropear y están muy maduros con esta torta.

Una receta casera muy sencilla y con pocos ingredientes pero que resulta de los más sabrosa y perfecta para el desayuno o la merienda con todos los beneficios y el rico aroma y sabor de los plátanos.

 

Bizcocho de plátano sin azúcar fácil y esponjoso

Dificultad: fácil        Raciones: 10 personas       Tiempo: 50 minutos aproximadamente

Ingredientes para un molde tipo plum-cake de 24 x 12 cm:

 

  • 3 huevos medianos
  • 3 plátano maduros, unos 200-250 gr aproximadamente
  • 150 gr de harina
  • 1 sobre de 15 gr de levadura en polvo tipo royal o polvos de hornear
  • Una pizca de sal
  • 50 gr de aceite de girasol u oliva suave

Elaboración:

Encendemos el horno a 180ºC para que se vaya calentando y preparamos el molde donde vamos a echar nuestro bizcocho forrandolo con papel de horno o engrasando con mantequilla y harina.

Echamos los huevos en un bol amplio y montamos hasta que doblen su volumen, esto no llevará uno rato 7- 8 minutos más o menos.

Por otro lado pelamos los plátanos, y los echamos en el vaso de la batidora  y trituramos bien hasta conseguir un puré.

Cuando tengamos los huevos montados le añadimos el puré de plátano y con la ayuda de una lengua de pastelería mezclamos bien pero con cuidado, ya sabéis movimientos envolventes para no bajar el volumen de la mezcla.

Ahora le añadimos el aceite y seguimos mezclando.

Juntamos la harina con la levadura y la sal y la tamizamos, es decir la pasamos por un colador fino encima de la mezcla anterior.

Con la ayuda de la lengua vamos mezclando todo con mucho cuidado hasta que la harina este totalmente integrada.

Vertemos la mezcla del bizcocho de plátano fácil y esponjoso en el molde que teníamos preparado y metemos en el horno que ya estará caliente a 180ºC durante unos 35-40 minutos hasta que este bien hecho.

Si en este transcurso el bizcocho coge mucho color bajar la temperatura del horno unos 10 ºC y dejar hasta que este hecho del todo, ya sabéis que los tiempos son orientativos.

Para saber que está pinchar con una brocheta en el centro del bizcocho y si está sale totalmente limpia es que lo tenemos.

Dejamos que se enfríe en el mismo molde y encima de una rejilla.

Y una vez frío lo tenemos listo para comer.

Como siempre espero que os haya gustado esta  bizcocho de plátano sin azucar fácil y esponjoso.