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Xatonada sin ñora

Xatonada sin ñora

La xatonada es un plato tradicional de la gastronomía catalana, muy conocido por la combinación de tres ingredientes muy característicos que se utilizan para su preparación: el bacalao crudo, la escarola y la salsa xató, en este caso si ñora. Resulta sencilla y sabrosa.

Receta de xatonada sin ñora.

Ingredientes para la ensalada:

  • 1 escarola.
  • 100 gr. de bacalao desalado.
  • 100 gr. de atún en aceite.
  • 6 anchoas.
  • 50 gr. de aceitunas verdes.
  • 50 gr. de aceitunas negras.

Para la salsa xató:

  • 15 almendras.
  • 15 avellanas.
  • Pimentón dulce
  • 1 cucharada de pimentón rojo.
  • 4 dientes de ajo.
  • 3 tomates.
  • Aceite de oliva.
  • 2 cucharadas de vinagre.

Preparación de xatonada:

Vamos a preparar una rica xatonada catalana, que es una forma de comer ensalada de forma muy sabrosa:

  1. Si el bacalao no lo habéis comprado desalado, lo primero será quitarle la sal. Para ello lo ponemos en un cuenco con agua por unas 48 horas, cambiándola cada 12 horas más o menos. De esta manera se le quitará la sal y lo tendremos listo para poder tomarlo el día que lo vayamos a prepararlo.
  2. Ahora haremos la salsa xató, del siguiente modo: echamos las almendras y las avellanas al cuenco del mortero, esparcimos un poco de sal y las picamos bien, hasta dejarlas bien machacaditas que formará una pasta fina. A continuación agregamos el pimentón a gusto para igualar lo que sería el sabor amargo de la ñora, sin piel, el pimentón rojo y un poco de pimienta negra. Volvemos a machacar.
  3. A continuación escaldamos los tomates en agua muy caliente, y les quitamos la piel con mucha facilidad. Los troceamos y echamos al mortero. También pelamos los dientes de ajo y al mortero. Luego un chorrito de aceite, el vinagre y todo esto lo machacamos de nuevo. Si lo preferís, pasarlo por la batidora o la trituradora. Una vez listo, dejarla reposar por unas dos horas.
  4. Ahora vamos a preparar la xatonada. Para ello cogemos una fuente y troceamos el bacalao. Si queréis podéis freírlo o asarlo un poco. Lo esparcís por la bandeja. A continuación limpiamos bien la escarola con el agua del grifo, la escurrimos y troceamos para echarla también a la fuente.
  5. El resto de ingredientes (atún, anchoas, aceitunas…) esparcirlos por la fuente por encima de todo lo demás a vuestro gusto. Las cantidades que nosotros os ofrecemos son orientativas, podréis poner tanta cantidad como a vosotros os guste.
  6. Por último solo hay que cubrir con la salsa xató y a disfrutar de este delicioso plato.

Gambas al ajillo sin guindilla

Gambas al ajillo sin guindilla

Info.

  • Fácil
  • 12 minutos
  • Para 4 personas

Ingredientes para Gambas al ajillo sin guindilla

  • 1 kg. de gamba congelada o fresca
  • 20 dientes de ajos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)

Cómo hacer gambas al ajillo sin guindilla. Os presento una de las recetas de tapas más famosa de los bares españoles, las gambas al ajillo sin guindilla. Para los que no les gusta el picante.

Una tapa muy fácil de preparar, sencilla y rápida, al alcance de cualquier principiante.

Quizás uno de los platos más sencillos del recetario español, aunque he visto gambas al ajillo de muchas maneras, cada maestrillo tiene su librillo.

Se suele asociar al buen moje de pan en el aceite impregnado del sabor del marisco y el ajo. Un bocado de pan con unas gambas y un poquito de ajo puede ser una tapa de lo más exquisita.

Se suele presentar con la gamba ya pelada, aunque en algún lugar de España se pone con la cabeza de la gamba. Así se consigue más sabor aunque es un poco más incomodo a la hora de comer.

Una tapa muy común en bares y restaurantes, como aperitivo o incluso como plato principal.

El secreto de esta receta está en la calidad de los ingredientes, se puede partir de gambas frescas, pero si la economía del hogar no lo permite, con gambas de calidad congeladas también se logra muy buen resultado.

Un buen aceite de oliva virgen extra, el ajo bien dorado, con ese toque picante y crujiente a la vez, hará que la gamba quede jugosa y cree una gran combinación de sabores en el mismo plato.

Si no encontráis gambas, se puede preparar con langostinos o gambones, mucho mejor que esas gambas arroceras en miniatura que no saben a nada. Pero la reina del sabor es sin duda la gamba blanca, totalmente insuperable. En Huelva puede que encontréis las mejores gambas de España, aunque su precio es prohibitivo, unos 120 € por kilo.

Espero que os animéis con esta receta que siempre triunfa en casa y que además de hacerse en 10 minutos sirve de base para otras recetas.

Limpieza de las gambas

  1. Tenemos dos opciones tal como os he comentado, gamba fresca o congelada. Si las gamba es fresca les sacamos la cabeza y cola. Si están peladas este paso lo obviáis.
  2. Ponemos las gambas en un cuenco y lavamos para retirar impurezas. Secamos con un trapo de algodón o papel absorbente.
  3. Si la gamba es congelada, lo mejor es dejarlas el día antes en la nevera y que se descongelen poco a poco. Utilizamos para ello un bol con un colador o cualquier otro recipiente en el que el agua pueda escurrirse sin estar en contacto con las gambas.
  4. Escurrimos bien el agua al día siguiente. Secamos al igual que si fuesen frescas.
  5. En cualquiera de las 2 opciones le quitamos el intestino y sazonamos con sal al gusto. Reservamos.

Preparación de las gambas al ajillo sin guindilla

  1. En una cazuela (de barro si tenéis, sino en una de las que tengáis en casa) y ponemos el aceite de oliva virgen. Podéis añadir un poco de pimentón dulce aquí.
  2. Pelamos los dientes de ajo y cortamos en rodajas finitas.
  3. Calentamos y doramos los dientes de ajo laminados, que se doren, no queremos que nos den un sabor quemado.
  4. Un truco es retirar estos ajos (casi chips) y seguir con la receta, se incorporarían al final del todo. Así logramos el ajo en su punto y se hidrata con parte del caldo que suelta la gamba. La perfección en las gambas al ajillo.
  5. Echamos las gambas previamente escurridas al aceite. Subimos la temperatura y salpimentamos al gusto.
  6. En un minuto el aceite cambiará de color, no os asustéis, la gamba suelta su caldo y con la temperatura, emulsiona.
  7. Añadimos los ajos. Removemos e juntamos sabores.
  8. Servimos inmediatamente en cuanto esté la gamba en su punto justo de cocción, jugosa y con ese punto picante delicioso.
  9. No os queméis, el aceite va casi hirviendo. Acompañarlas de un buen pan y un buen vino blanco bien fresquito. A disfrutar cocinillas.

Consejos para unas gambas al ajillo sin guindilla sabrosas

  • El marisco si es fresco, debe ser muy fresco. Las gambas son delicadas y enseguida pierde frescura y la calidad. No tiréis las cáscaras de la cola y cabeza de las gambas, se puede preparar un gran fumet de pescado y marisco.
  • Si sois muy puristas en la receta debemos quitarle el intestino (el hilo negro que tiene en el centro de la gamba). Debemos retirarlo ayudándonos con un palillo o con la punta de un cuchillo. Con el palillo pinchamos el extremo del intestino que queda a la vista y tiramos de él. Debería salir entero, como si fuese un hilo, sin necesidad de abrir la gamba. Es un gran trabajo, os lo dejo a vuestra elección.
  • El exceso de agua es nefasto para esta receta, si las gambas aportan más agua de la que necesita esta tapa, os podéis cargar la receta. Aunque sin miedo, es una receta bien fácil y siguiendo todos mis consejos os saldrá perfecta.
  • Tened cuidado de no dejar los dientes de ajo demasiado tiempo al fuego antes de echar las gambas o terminarán quemándose.
  • Esta es la forma tradicional, aunque también podéis encontrar esta receta con colas de langostinos o de gambones. Cambiarán muy poquito los tiempos de cocción pero debes tenerlo en cuenta, también queda de rechupete.
  • Si las preparas en cazuela de hierro intenta servir de todas formas en una cazuelita de barro como manda la tradición.

Ceviche sin cilantro

Ceviche sin cilantro

El ceviche es un pequeño aperitivo tradicional de latinoamérica que consiste en trozos de marisco o pescado crudo con una marinada ácida (en jugo de cítricos o vinagre) que “cocina” la carne del marisco. Se le incorporan otros ingredientes como pueden ser  aguacate, cebolla, tomate, etc., y se acompañan de nachos, tortillas o plátano frito. Estas son todas nuestras recetas.

Ceviche peruano sin cilantro

El ceviche tiene origen peruano y se dice que como el ceviche limeño no hay ninguno, por eso os traemos la receta de esta deliciosa elaboración para que pongáis un toque internacional a vuestra mesa, disfrutando de una comida deliciosa, sin ser demasiado cara y que no resulta difícil de hacer.

Esta es una de las variedades de los muchos ceviches que podemos degustar en Perú y para su elaboración se necesita:

  • 1,5 kilos de pescado (blanco como la merluza)
  • 10 limones verdes.
  • 2 chiles rojos.
  • 2 cebollas rojas.
  • 6 dientes de ajo.
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)

Modo de elaboración

Quitaremos las espinas que pudiera tener el pescado y lo cortaremos en dados, después los pondremos en agua fría con sal. Por otro lado, cortaremos la cebolla en juliana y los chiles y los ajos los picaremos lo más fino que podamos.

En un recipiente exprimiremos todos los limones, teniendo cuidado de que no se nos caigan las pepitas, algo que podemos hacer o bien con un colador, con un exprimidor de mano o simplemente los exprimimos fuera y echamos el líquido.

En este recipiente echaremos el ajo, los chiles picados, la sal y la pimienta, lo removeremos bien e incorporaremos el pescado , lo removeremos, procurando que el pescado quede bien cubierto por el zumo de los limones y dejaremos reposar hasta que la carne del pescado se curta, preferiblemente dentro de la nevera, para que los ingredientes reposen y se integren entre sí.

Después de una hora aproximadamente, sacaremos el pescado con los ingredientes y le incorporaremos la cebolla, removeremos bien y el plato ya estará listo para ser degustado.

En la receta peruana de este plato también se le suele echar rocoto, que es un fruto bastante picante, similar al ají, aunque no todo el mundo está acostumbrado a comer esta clase de picantes y no es muy fácil encontrar en los supermercados o grandes superficies, solamente en tiendas especializadas o tiendas de productos latinos.

El pescado debe ser blanco, especialmente aquellos que tienen una carne compacta, para que éste no se deshaga con la acción de los limones. Una buena opción, si queremos que no solo sea de merluza o de un solo pescado, es comprar piezas de diferentes clases de pescado en la tienda de congelados y variar con los sabores, lo que enriquecerá más el plato.

Puede ser que necesites estos objetos de cocina

Pollo a la cerveza sin horno

Tiempo de Preparación: 1 hour

 

POLLO A LA CERVEZA SIN HORNO

 

Pollo a la cerveza sin horno. Una receta con mucha calidad. Es como el pollo guisado tradicional pero, usaremos cerveza como ingrediente principal de la salsa, en lugar de agua o de caldo de pollo. Además, para darle un toque  más dulce y contrarrestar el sabor amargo de la cerveza, usaremos muchas verduras de sabor dulce, como la cebolla o la zanahoria. Aunque puedes utilizar las que quieras o te gusten más. Para preparar este pollo a la cerveza, puedes emplear la cerveza que más te gusta. Desde la típica rubia “pilsen” Mahou o similar a cervezas tostadas, con más personalidad. O incluso y por qué no, cerveza negra. La receta más tradicional, utiliza una cerveza rubia, cuyo sabor no sobresalen mucho por encima del plato.

 

INGREDIENTES para hacer un pollo a la cerveza sin horno para 4 personas:

 

  • 8 muslos de pollo o un pollo entero
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cebollas
  • 4 zanahorias
  • 1 pimiento rojo
  • tomillo y romero secos
  • 2 hojas de laurel
  • 1l de cerveza
  • 2 cucharas de harina
  • Un puñadito de perejil fresco picado
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta

 

RECETA DEL POLLO A LA CERVEZA SIN HORNO:

 

1.- Si utilizamos un pollo entero, despiezamos las pechugas y los muslos. Si no, podemos utilizar directamente unos muslos de pollo y pasamos directamente al segundo paso (como yo he hecho).

2.- En una ollita alta, ponemos un chorrito de aceite a calentar a fuego fuerte Cuando esté caliente añadimos el pollo y lo sellamos por todos sus lados. La idea, es dejar que coja color, pero dejándolo crudo en su interior. En total, unos 3 o 4 minutos de cocción. Pasado el tiempo, retiramos el pollo y lo reservamos en un plato.

3.- En el mismo aceite donde hemos sellado el pollo, añadimos los dientes de ajo, las cebollas y el pimiento rojo. Estos ingredientes bien picados. Añadimos también las zanahorias pero, en este caso, cortadas en rodajas finas. Salpimentamos y removemos con frecuencia, mientras dejamos cocinar a fuego suave unos 15 minutos.

4.- Pasado el tiempo y con la cebolla ya bien transparente y la zanahoria parcialmente cocinada, añadimos las dos cucharadas de harina. Esta harina, va a dar después a la salsa cierto “cuerpo”. Seguirá siendo mayoritariamente líquida pero tendrá cierta consistencia, que “llamará” más al ojo e incitará más a untar con pan. Mezclamos todos los ingredientes e integramos la harina con la verdura. Dejamos cocinar 2 minutos más a fuego suave

5.- Ahora, devolvemos el pollo a la olla. Introducimos también los jugos que haya podido soltar al plato. Añadimos el tomillo y el romero, las hojas de laurel y cubrimos todo con generosa cantidad de cerveza. Como decía, la gracia de este plato está en la cerveza. Y va a variar mucho del tipo que utilices. Cuanta más fuerte sea, más amargo va a quedar el plato. Puedes realizar esta receta varias veces, probando con diferentes tipos de cerveza. No obstante, si no te gusta la comida con demasiado sabor, comienza utilizando una cerveza rubia. Una normalita. Eso sí, por el alcohol no te preocupes. Se va a evaporar absolutamente todo en la cocción

6.- Mezclamos e integramos bien todos los ingredientes con una cuchara y dejamos cocer a fuego suave unos 45-50 minutos, hasta que la salsa reduzca y espese, haya concentración de sabores y el pollo quede totalmente cocinado y tierno

 

El pollo a la cerveza sin horno, aunque se prepara prácticamente igual que el pollo guisado de toda la vida, varía mucho en sabor.

Salsa de verduras para carne al horno

“Salsa de Verduras”

Con esta receta que ahora os planteamos, vamos a preparar una estupenda salsa ideal para servir con carne. Vamos a detallaros la elaboración de una sabrosa y nutritiva salsa de verduras para carne al horno, que merece la pena preparar.

Receta de Salsa de Verduras para carne al horno

Esta salsa de verduras es un tipo de salsa no muy famosa, pero que es ideal para servir como acompañamiento para cualquier tipo de plato de carne al horno. Es una salsa muy saludable y sabrosa, que puedes aprender a preparar a continuación.

Ingredientes de Salsa de Verduras para carne al horno:

– 200 gramos de tomates
– 200 gramos de cebolla
– 200 gramos de calabacines
– 200 gramos de zanahoria
– Dos dientes de ajo
– 250 ml de caldo de verduras
– Sal
– Pimienta negra molida
– Orégano
– Aceite de oliva virgen

Preparación de Salsa de Verduras:

Vamos a comenzar a preparar esta sabrosa y nutritiva salsa de verduras preparando todos los ingredientes que vamos a necesitar emplear. Lo primero que haremos será dejar listos los tomates, que pueden ser tomates de lata pelados, que vienen ya preparados para utilizar, ya que únicamente debemos trocearlos antes de cocinarlos, o bien podemos emplear tomates naturales, lo que es lo más indicado durante la época estival, dónde encontraremos los mejores tomates en el mercado, lo que hará que la salsa nos quede mucho más sabrosa. Otra opción es emplear tomate natural triturado si te gusta más, lo que se puede conseguir triturando los tomates naturales o utilizar una lata de tomate ya triturado.

A continuación vamos a pelar la zanahoria y la cortamos en trozos de un tamaño no demasiado grande, intentando que queden todos más o menos del mismo tamaño. Pelamos también la cebolla quitándole la capa exterior y después la troceamos en trozos de un tamaño un poco mayor que la zanahoria. Cogemos a continuación dos dientes de ajo, los pelamos y después los cortamos en láminas no muy gruesas, o en trocitos, como más nos guste. Y finalmente pelamos los calabacines y los troceamos en forma de daditos de tamaño regular. Teniendo ya todas nuestras verduras preparadas y listas para cocinarlas vamos a comenzar a elaborar la salsa de verduras, para lo que ponemos a calentar una cacerola con un chorreón de aceite de oliva virgen, a fuego medio, para cocinarlo todo poco a poco.

Lo primero que agregaremos a la cacerola será la zanahoria troceada, la cual vamos a cocinar durante unos pocos minutos, removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue. A continuación agregamos la cebolla troceada y le echamos sal por encima, para ayudar a que se poche bien, y la dejamos un par de minutos o tres antes de agregar los ajos troceados, sin dejar de remover cada cierto tiempo. Tras un par de minutos más agregamos los calabacines a la cacerola y los rehogamos otros tres o cuatro minutos. Entonces echamos los tomates a la cacerola y los cocinamos hasta que queden bien desechos junto al resto de verduras.

Por último agregamos un poco de pimienta negra molida y orégano y después vertemos el caldo de verduras, ya sea comprado o bien hecho de forma casera, y dejamos cocinar a fuego medio unos 15 minutos, para que se terminen de hacer las verduras y se mezclen bien los sabores. Es importante remover cada cierto tiempo el contenido de la cacerola, así no se pegará nada al fondo de la misma, lo que podría dar mal sabor a la salsa. Una vez tengamos la verdura bien blandita, ya podemos servir nuestra rica salsa de verduras por encima de la carne al horno que vayamos a acompañar. Si te gusta puedes animarte y probar a prepararla con diferentes verduras a las que hemos empleado, así puedes preparar diferentes variantes.

Raciones / Unidades: 1
Tiempo Aproximado de Preparación: 30M
Calorías Aproximadas: 60

Merluza a la vasca sin huevo

 

Merluza a la vasca fácil y sin huevo

Los vascos utilizan la merluza en este emblemático plato que demuestra la riqueza gastronómica de la región. Un plato humilde, pero con un sabor muy rico en matices y texturas. Hemos querido poner esta receta por ser una de las más fáciles que hay. Además como en muchas recetas se le añade huevo hemos decidido quitarlo y hacerla más tradicional.

Un cocinado muy sencillo para que todo el mundo pueda realizarlo, tenga poca o ninguna idea de cocinar. Lo importante es comprar un pescado fresco de calidad (con sólo pedirlo en la pescadería te lo darán troceado y limpio) y ponerle un poco de amor.

Ingredientes

  • 4 rodajas grandes de merluza, de unos 200 gr cada una, con piel
  • Sal y pimienta negra
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de harina + harina suficiente para enharinar el pescado
  • 5 dientes de ajo, finamente picados
  • Unas hojas de perejil picadas
  • 60 ml de vino blanco
  • 360 ml de caldo de pescado (o en su defecto de agua y 1 pastilla de concentrado de pescado)
  • 12 almejas, lavadas
  • 1 lata de guisantes

Método de elaboración:

Frotar el pescado con sal y pimienta y dejar reposar durante 15 minutos. Después enharinar el pescado por sus dos partes y eliminar el exceso.

Calentar a fuego medio el aceite de oliva en una sartén y freír la merluza, primero por un lado y después por el otro, hasta que esté dorado. El pescado no se tiene que hacer del todo, es un sellado inicial para darle un aspecto bonito y un exterior crujiente. Sacar el pescado a un plato y reservarlo.

Pelar y picar los dientes de ajo finamente. En la misma sartén, añadir los ajos y la mitad del perejil. Cocinar todo durante 1 minuto, revolviendo, hasta que el ajo esté fragante pero no se queme.

Añadir las 2 cucharaditas de harina y revolver para que se reparta y la salsa se pueda espesar. Verter el vino y el caldo de pescado. Subir la temperatura a media-alta y cocer la salsa hasta que espese un poco.

Introducir de nuevo el pescado a la sartén. Bajar la temperatura para que se cocine durante 2 minutos a fuego lento. Dar la vuelta al pescado y añadir las almejas lavadas y los guisantes.

Tapar la sartén y dejar que cueza durante 5 minutos más, hasta que las almejas se abran y el pescado se deshaga si lo pinchas con un tenedor.

Retirar, si hay, alguna almeja sin abrir y añadir el perejil restante. Probar la salsa para ver si es necesario rectificar de sal y pimienta y pasarlo todo a un plato profundo para servir.

Salsa Roquefort sin nata

Receta de Salsa Roquefort sin nata

Ahora os detallamos la forma de preparar de forma sencilla una estupenda salsa roquerfort sin nata, una salsa que resulta perfecta como acompañamiento para muchos platos, sobre todo de tipo de carnes, aunque también combina bien con otros distintos. Para cambiarla vamos a realizarla la salsa roquefort con leche.

Ingredientes de Salsa Roquefort casera con leche:

  • 100 gramos de queso roquefort
  •  300 ml de leche desnatada
  • Una cucharadita de harina, maicena si es posible
  • Nuez moscada (Opcional)

Como se hace la salsa roquefort :

Preparación de Salsa con queso Roquefort sin nata.

La salsa roquefort sin nata es una salsa muy sencilla de preparar, que se emplea normalmente para servir junto a recetas de carne, siendo las recetas más conocidas el solomillo al roquefort o la pechuga de pollo al roquefort o la salasa roquefort para carne. Es una salsa que se puede emplear también para servirla junto a platos de pasta, con la que combina muy bien, e incluso con algunas recetas de pescado o ensalada, por lo que resulta una salsa realmente versátil.

Para prepararla vamos a necesitar pocos ingredientes y poco tiempo para su preparación, así que se puede hacer en el momento de necesitarla. Una vez que vayamos a comenzar a hacer esta salsa de queso roquefort, vamos a poner a calentar un cacito a fuego suave, con la leche y la harina para cocinar vertida en el mismo para ir calentándola. Es importante mantener siempre el fuego más bien suave, para que no hierva la leche y la harina .

A continuación vamos a trocear el queso roquefort, el cual podemos encontrar fácilmente en cualquier supermercado, y podemos elegir el que más nos guste, teniendo en cuenta que hay algunos que resultan más suaves y otros tienen un sabor más intenso. Una vez lo hemos troceado, lo agregamos al cazo y comenzamos a removerlo para que se vaya fundiendo junto a la leche y la harina a medida que se vaya calentando. De forma opcional podemos agregar un toque de nuez moscada a la salsa de queso roquefort sin nata, para darle un toque extra de sabor.

Mantenemos en el cazo removiendo la mezcla hasta que se haya fundido todo el roquefort y se haya formado una salsa homogénea, en ese momento ya podemos retirar del fuego y servirla o bien reservarla hasta la hora de necesitarla. Si la vas a emplear en un plato frío, métela en la nevera para enfriarla bien. Puedes ajustar la textura y el sabor de la misma a tus gustos, lo que se hace empleando más cantidad de leche y la harina o roquefort, según te guste más o menos sabrosa y más o menos líquida.

Raciones / Unidades: 1
Tiempo Aproximado de Preparación: 30M
Calorías Aproximadas: 150
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Pastel de chocolate facil sin horno

Tarta de chocolate fácil sin horno

 

  ¿Te imaginas una tarta de chocolate fácil sin horno y que siempre salga bien?Pues se puede

INGREDIENTES para un molde de 20 cm de diámetro

  • 100 gr de galletas maría trituradas
  • 50 gr de mantequilla derretida
  • 500 ml de leche entera
  • 250 ml de nata para montar
  • 300 gr de chocolate negro para fundir
  • 100 gr de azúcar
  • 6 hojas de gelatina neutra

ELABORACIÓN de la tarta de chocolate fácil sin horno

  1. Para empezar preparamos la base de la tarta. Para ello mezclamos las galletas trituradas en la batidora y la mantequilla derretida. Cubrimos la base del molde alisando bien la superficie de galletas. Reservamos en el frigorífico. Puedes ver todo el proceso detallado en nuestra entrada de Bases de Tartas.
  2. Ponemos un cazo al fuego con la leche y la nata. Añadimos el chocolate troceado y el azúcar y calentamos removiendo hasta que se derrita el chocolate.
  3. Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría y cuando estén listas escurrimos el exceso de agua y las añadimos a la mezcla de chocolate. Apagamos el fuego y mezclamos bien hasta que se funda la gelatina.
  4. Dejamos templar para que la mezcla tome más consistencia. Esto es importante para que las galletas de la base de tarta no se empapen de chocolate.
  5. Rellenamos el molde con la mezcla anterior que ya ha espesado, aplanamos la superficie y metemos en la nevera unas 12 horas hasta que cuaje bien.
  6. Podemos decorar con fideos de chocolate, sirope, cacao en polvo…

Brazo de gitano sin huevo

Ingredientes para Brazo de gitano sin huevo. Postre casero paso a paso

  • 120 g. de harina tamizada
  • 120 g. de azúcar
  • ½ sobre de levadura en polvo Royal (8 g.)
  • sal fina (una pizca)
  • 100 g. de azúcar
  • 50 g. de Maizena (harina fina de maíz)
  • 500 ml. de leche entera
  • ½ piel de un limón y 1 rama de canela
  • Nata montada (el equivalente a 4 yemas de huevo)

Cómo preparar brazo de gitano sin huevo. Este es una de las recetas de postres caseros con los que he crecido en casa. En muchas celebraciones con toda la familia a la mesa, mi madre Rosa o mi abuela Lucrecia, preparaban un rico brazo de gitano para el postre.

No lleva mucho tiempo hacerlo, aunque luego tendremos que dejarlo a enfriarse varias horas antes de degustarlo. Es un postre tradicional y muy típico en todos los rincones de España. Pero esta elaboración de bizcocho relleno podemos encontrarla por todos los rincones del mundo.

En Argentina se conoce como “arrollado o pionono”, “pão-de-ló” en Brasil, “brazo de reina” en Chile, en Filipinas “brazo de Mercedes”, en Francia “gâteau roulé”, “swiss roll” en Reino Unido y EEUU, y “niño envuelto” en México.

En cuanto a su origen, hay varias versiones sobre él. Una de ellas se basa en los caldereros, personas en su mayoría gitanos, que se dedicaban a arreglar utensilios de hierro (ollas, potas, calderos, etc.) y que recibían estos bizcochos enrollados, como pago por sus servicios de calderería. Parecida a esta, se dice que la denominación puede venir de que el bizcocho se asemeja por forma y color al brazo de una persona de etnia gitana. Además su decoración haría referencia a la gran cantidad de joyas que solían llevar estas personas.

Otra historia muy extendida es la que cuenta que un monje berciano (El Bierzo, León), que recorrió el mundo en la época medieval, descubrió este tipo de postre en un monasterio egipcio y lo trajo a España, donde se le llamó “brazo egipciano”. De aquí, el nombre fue modificándose con el tiempo hasta el actual brazo de gitano.

Preparación de la crema pastelera. Relleno del brazo de gitano

  1. Vamos a empezar por hacer la crema pastelera del relleno, así podrá tener tiempo para enfriarse y coger consistencia mientras horneamos el bizcocho.
  2. Lavamos el limón y pelamos la mitad de su piel, procurando que no lleve parte blanca en su interior, ya que esta nos da amargor. Del medio litro de leche, reservamos un poco menos de un vaso (150 ml.). Ponemos el resto a calentar en un cazo, hasta que esté a punto de ebullición.
  3. Retiramos del fuego, y añadimos la canela en rama y la piel del limón. Dejamos que se enfríe e infusione la leche, durante 10-15 minutos. Le daremos un agradable sabor a la crema pastelera.
  4. En el vaso de leche reservado, añadimos la Maizena y removemos bien, ayudándonos de unas varillas o un tenedor. Queremos que se disuelva por completo y no tenga grumos.
  5. En un bol, separamos las yemas de las claras, y éstas las reservamos para la decoración final. Tapadlas con papel film y metedlas en el frigorífico. Añadimos el azúcar a las yemas  y batimos hasta que espumee. Ahora echamos el vaso de leche con la harina de maíz, y mezclamos bien con las varillas, sin grumos.
  6. La leche que estaba infusionando, la colamos y pasamos a un cazo (nos valdría el mismo del principio). Calentamos a fuego medio, y en cuanto coja temperatura, vamos añadiendo la mezcla poco a poco, removiendo sin parar.Veremos cómo va a ir cogiendo “cuerpo” y espesando. Es importante que nunca llegue a hervir, para que no se nos pase de punto. Reservamos y dejamos enfriar, para que vaya adquiriendo la textura final.

Preparación del bizcocho para el brazo de gitano

  1. Ponemo la nata montada en un bol y añadimos una pizca de sal.
  2. Mejor si usáis un aparato eléctrico con el utensilio de varillas, si no os dejaréis el brazo en ello. Una vez en su punto, bien esponjosas, Mezclamos hasta lograr una crema homogénea.
  3. Ahora toca el turno del azúcar(si la nata es con azúcar no), que vamos echando poco a poco al bol, a la vez que batimos.
  4. Mezclamos la levadura con la harina y añadimos a la crema, sin parar de mezclar. Conseguiremos una crema homogénea y sin grumos.
  5. Precalentamos horno a 180º C durante 5 minutos. Forramos una bandeja de horno con papel sulfurizado (papel de horno).
  6. Vertemos la crema sobre ella y horneamos unos 10-12 minutos en la posición central, con calor arriba-abajo.

Horneado del bizcocho genovés para el brazo de gitano

  1. Cada horno es un “mundo” así que pasado el tiempo, pinchad el bizcocho con un palillo y si sale seco y sin dificultad es que ya está listo. Si no es el caso dadle un poco más de tiempo.
  2. Puede resultar también más o menos dorado, es normal. Queremos que nos quede un bizcocho no muy gordo, para que sea luego fácil enrollarlo.
  3. Retiramos del horno y cubrimos con un trapo limpio.
  4. Dejamos que se temple, y luego le damos la vuelta a la bandeja para desmoldarlo. Para que nos quede un rectángulo perfecto, recortamos las esquinas del bizcocho con un cuchillo.
  5. Con la ayuda del trapo, enrollamos el bizcocho, para que coja la forma. Dejamos así tapado y enrollado, hasta que enfríe.
  6. Desenrollamos, rellenamos con la crema pastelera, extendiéndola uniformemente por toda la superficie, y de nuevo enrollamos con cuidado hasta conseguir un rulo perfecto.
  7. La parte de los extremos hacemos que resulte en la parte inferior del bizcocho, para que tenga una buena presentación.
  8. El bizcocho enrollado lo metemos al frigorífico para que enfríe y coja textura, que la crema se compacte.
  9. Para que tenga buena consistencia, os recomiendo que como mínimo esté 2 horas en la nevera. Aunque en casa siempre lo hacemos de “víspera”, el día anterior.

Montaje y decoración final del brazo de gitano

  1. Es preferible decorar el brazo de gitano unos minutos antes de servirlo en la mesa, así el merengue estará recién hecho y no perderá textura. Las claras que teníamos reservamos, que nos sobraron del bizcocho, las montamos con las varillas, añadiéndoles una pizca de sal y 50 gr. de azúcar. Nos resultará un merengue esponjoso.
  2. Lo pasamos a una manga pastelera (ya sea de tela o de plástico) y decoramos la parte superior del bizcocho a nuestro gusto. También podríais añadirle alguna fruta escarchada.

Os animo a prepararlo en casa, y veréis que delicia de postre, además de traeros seguramente muy buenos recuerdos de la infancia.

Consejos, curiosidades y recomendaciones para preparar un brazo de gitano de rechupete

  • Sea como fuera, podemos decir que es un postre ya muy extendido por toda España. En Galicia es más frecuente rellenarlo de crema pastelera, pero también puede llevar nata como en las pastelerías de Madrid. 
  • Una crema de chocolate o dulce de leche también pueden servir de relleno, incluso con variaciones como las que tenemos en el blog, un ejemplo es el brazo de gitano al estilo tiramisú. Estará delicioso con cualquiera de ellos.
  • Para la decoración final, en la parte superior, se utiliza un típico merengue. Para hacer el bizcocho en el horno, en muchas casas hay ya unas “latas” o moldes metálicos especiales para ello, aunque podemos hacerlo perfectamente en la bandeja del horno, como en mi caso.

Lomos de merluza al horno con verduras sin patatas

MERLUZA AL HORNO CON VERDURAS SIN PATATAS

Tiempo de Preparación: 30 minutes

 

MERLUZA AL HORNO CON VERDURAS SIN PATATAS

 

Merluza al horno con verduras sin patatas. Un plato muy nutritivo y bajo en grasas. Además, como cocinaremos todos los ingredientes en el mismo recipiente, conseguiremos un asado muy jugoso y sabroso. Con unas verduras que se han cocinado sobre los mismos juguitos del pescado. Las verduras a emplear son un poco personalizables pero, hay que tener en cuenta que aquellas que sean más duritas, habría que cocinarlas un poco antes de meterlas al horno, ya que la merluza en 20 minutos estarán listas. De todas formas, esto lo veremos con más detalle a continuación. Cómo hacer una merluza al horno con verduras jugosa.

 

INGREDIENTES para una merluza al horno con verduras sin patatas para 2 personas:

 

  • 1/2 merluza mediana
  • 2 tomates
  • 1 pimiento verde y 1 rojo
  • 1 cebolla
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva

 

RECETA DE LA MERLUZA AL HORNO CON VERDURAS SIN PATATAS

 

1.- Cortamos la verdura.El tomate, en rodajas de alrededor de un cm de grosor y el pimiento y la cebolla en tiras finas

2.- En el fondo de una bandeja para horno, colocamos toda la verdura. Salpimentamos y encima de la verdura colocamos la merluza. Después mojamos todo bien con 1 vaso de agua y salpimentamos merluza. Terminamos de mojar todo con un chorrito de aceite de oliva.

3.- Metemos al horno previamente calentado a 200ºC. Dejamos cocinar 20 minutos. No más ya que la merluza se cocina muy rápidamente y si nos pasamos de tiempo, acabará resecandose en exceso.

 

Y así de fácil ya tenemos nuestra merluza al horno con verduras sin patatas. Fácil, rápido, saludable y muy rico. ¡Espero que te animes a prepararla!

 

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