Donuts sin gluten

Donuts caseros y esponjosos sin gluten

Por fin he conseguido unos donuts caseros y esponjosos  sin gluten en condiciones, reconozco que podían estar más redonditos y parecerse más a los de la marca pero os aseguro que el sabor y la esponjosidad no tienen nada que envidiarles y sino juzgar vosotros mismos.

Hace tiempo que no hacia donuts y es que no se que tienen pero se me resisten, desde la escuela de cocina por lo menos hace muchos años y en aquella ocasión creo recordar que me salió un churro, vamos un desastre.

Está es la segunda ocasión en poco tiempo que hago los donuts y la primera vez me salieron mal o no como yo quería parecían rosquillas por lo que lo deje a un lado hasta que hace poco una compañera de trabajo, mi amiga Bea me pidió esta receta. Y pues nada con manos a la masa y aquí esta, corregido errores y con una gran dosis de paciencia por fin lo he conseguido, bien…!!!

  • 400g de harina panificable sin gluten
  • 100g de harina de arroz
  • 65 gr de azúcar
  • 10 gr de sal
  • 15 gr de levadura prensada o de panadero
  • 3 huevos
  • La ralladura de un limón
  • 120 ml de leche entera
  • 125 gr de mantequilla
  • Aceite de girasol para freír
  • Azúcar glass para decorar

Elaboración:

Juntamos las dos harinas y las tamizamos la harina y la ponemos en un bol grande dejando un hueco en el centro, disolvemos la levadura en la leche que tiene que estar tibia como a nuestra temperatura corporal, es decir a unos 37ºC sería lo ideal.

Una vez que la levadura esté bien disuelta se la añadimos a la harina y mezclamos bien. Por otro lado mezclamos los huevos con el azúcar, la ralladura de limón y la sal y se lo incorporamos también a la harina.

Amasamos durante un rato, yo aconsejo que lo hagáis con máquina, sino os costara un buen rato hasta que resulte una masa lisa y homogénea.

Por ultimo le agregamos la mantequilla a temperatura ambiente y seguimos amasando un rato más hasta que se mezcle del todo.

Tapamos con papel transparente de cocina o con un paño limpio y dejamos que duplique su volumen. Tardará  a temperatura ambiente unas 2 horas aproximadamente.

Una vez que haya doblado el volumen sacamos el aire de la masa y volvemos a amasar como unos 15 minutos más hasta que la masa ya no se os pegue se tarda un rato pero se consigue. Si lo hacéis a mano hacedlo sobre una mesa espolvoreada con harina si lo hacéis con amasadora podéis hacerlo en el mismo bol.

Metemos la masa en el bol y la volvemos a tapar con film o con un paño limpio y dejamos que vuelva a fermentar hasta doblar su volumen, a temperatura ambiente tardará de 2 a 4 horas  dependiendo de la temperatura que tengáis en casa.

Si no tenéis tiempo yo os aconsejo que trascurrido unos 15 minutos la guardéis en el frigorífico y la saquéis al día siguiente y la atemperéis un poco, el resultado es buenísimo.

Tras la segunda fermentación le quitamos el aire a la masa y la estiramos con un rodillo dejando un grosor de 1 cm aproximadamente.

Damos a la masa forma de donuts caseros y esponjosos os podéis ayudar de corta pastas, moldes o vasos de diferentes tamaños, lo que se os acura, yo lo hice con un vaso y un tapón.

Colocamos las piezas separadas ya que van a subir, en una bandeja engrasada con mantequilla y dejamos una hora a temperatura ambiente para que fermenten.

Calentamos abundante aceite como para los donuts floten y ojo a la temperatura ya que no tienen que dorarse muy rápido. Vamos friéndolos primero por un lado y luego por otro y sacándolos a un papel absorbente para quitar el exceso de aceite.

Ahora solo tendremos que esperar a que se enfríen para comer. Si os gustan más dulces podéis añadirles un poco de azúcar glass, un glaseado o decorar con chocolate…

Si tenéis alguna duda o sugerencia ya sabéis, que yo , en la medida de lo posible, intentaré ayudaros.

Bizcocho de plátano sin azúcar

Bizcocho de plátano sin azúcar fácil y esponjoso

Bizcocho de plátano sin azúcar fácil y esponjoso, una rica receta de aprovechamiento, donde le vamos a dar salida a esos plátanos que se nos empiezan a estropear y están muy maduros con esta torta.

Una receta casera muy sencilla y con pocos ingredientes pero que resulta de los más sabrosa y perfecta para el desayuno o la merienda con todos los beneficios y el rico aroma y sabor de los plátanos.

 

Bizcocho de plátano sin azúcar fácil y esponjoso

Dificultad: fácil        Raciones: 10 personas       Tiempo: 50 minutos aproximadamente

Ingredientes para un molde tipo plum-cake de 24 x 12 cm:

 

  • 3 huevos medianos
  • 3 plátano maduros, unos 200-250 gr aproximadamente
  • 150 gr de harina
  • 1 sobre de 15 gr de levadura en polvo tipo royal o polvos de hornear
  • Una pizca de sal
  • 50 gr de aceite de girasol u oliva suave

Elaboración:

Encendemos el horno a 180ºC para que se vaya calentando y preparamos el molde donde vamos a echar nuestro bizcocho forrandolo con papel de horno o engrasando con mantequilla y harina.

Echamos los huevos en un bol amplio y montamos hasta que doblen su volumen, esto no llevará uno rato 7- 8 minutos más o menos.

Por otro lado pelamos los plátanos, y los echamos en el vaso de la batidora  y trituramos bien hasta conseguir un puré.

Cuando tengamos los huevos montados le añadimos el puré de plátano y con la ayuda de una lengua de pastelería mezclamos bien pero con cuidado, ya sabéis movimientos envolventes para no bajar el volumen de la mezcla.

Ahora le añadimos el aceite y seguimos mezclando.

Juntamos la harina con la levadura y la sal y la tamizamos, es decir la pasamos por un colador fino encima de la mezcla anterior.

Con la ayuda de la lengua vamos mezclando todo con mucho cuidado hasta que la harina este totalmente integrada.

Vertemos la mezcla del bizcocho de plátano fácil y esponjoso en el molde que teníamos preparado y metemos en el horno que ya estará caliente a 180ºC durante unos 35-40 minutos hasta que este bien hecho.

Si en este transcurso el bizcocho coge mucho color bajar la temperatura del horno unos 10 ºC y dejar hasta que este hecho del todo, ya sabéis que los tiempos son orientativos.

Para saber que está pinchar con una brocheta en el centro del bizcocho y si está sale totalmente limpia es que lo tenemos.

Dejamos que se enfríe en el mismo molde y encima de una rejilla.

Y una vez frío lo tenemos listo para comer.

Como siempre espero que os haya gustado esta  bizcocho de plátano sin azucar fácil y esponjoso.

Costillas al horno sin grasa

Hoy vamos a preparar un plato fácil y que resulta ideal para cenas y comidas de amigos. Prepararemos unas costillas al horno sin grasa, receta fácil y rápida como pocas, con las que siempre vamos a triunfar.

Hoy os quiero contar la receta más fácil y rápida para disfrutar de un plato de costillas sin grasa jugoso, sabroso y, -por qué negarlo- también pringoso para disfrutar hasta chuparnos los dedos al terminar.

Ingredientes

Para 4 personas
  • Costilla de cerdo 1 kg
  • Pimentón dulce 3 g
  • Hierbas provenzales 2 g

Cómo hacer costillas al horno sin grasa fáciles y rápidas

Dificultad: Media
  • Tiempo total 2 h
  • Elaboración 1 h
  • Cocción 1 h

Para que el proceso de elaboración sea más corto, en lugar de asar el costillar entero, vamos a partirlo cortando las costillas de forma que el hueso quede en medio y tenga algo de carne a los dos lados. Es una tarea fácil.

Preparamos un adobo, mezclando las costillas con una cucharada de pimentón picante, un buen pellizco de hierbas aromáticas. Mezclamos bien y dejamos las costillas macerando durante una hora.

Precalentamos el horno a 190º y mientras alcanza esa temperatura vamos distribuyendo las costillas en una fuente de horno. Al principio puede parecer que no caben bien, pero como al cocinarse menguarán un poco, luego tendremos espacio suficiente para que se asen bien por todas partes.

Cocinamos las costillas en el horno durante una hora, dándoles una vuelta cada 15 minutos para que se hagan de forma uniforme y barnizando la parte superior con la marinada para que vayan tomando su color y sabor.

Al terminar, las apilamos en una tabla formando un montón y retiramos el sobrante de grasa.

Con qué acompañar la receta de costillas de cerdo al horno

Las costillas de cerdo al horno se deben comer con los dedos, para sacar la carne del hueso mientras nos manchamos un poco las manos. Con una guarnición de ensalada de brotes variados y tomate para desengrasar un poco y unas cervezas bien frías, todos quedarán encantados.

Merluza en salsa verde sin harina

Ingredientes para Merluza en salsa verde sin harina

  • 10 rodajas de merluza (dos dedos de grosor), un 2 k. aprox.
  • 6 dientes de ajo.
  • 300 grs. de guisantes.
  • Un vaso de vino blanco (un godello o ribeiro) y 100 ml de caldo de pescado
  • 4 cucharadas con perejil picado y sal (al gusto)
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 5 huevos duros
  • Si queréis adornar el plato: 5 espárragos cojonudos de Tudela

Cómo hacer merluza en salsa verde. Si me tengo que decidir por alguna de las recetas de pescado y marisco de la gastronomía vasca.

No sabría elegir entre una buena merluza a la vasca, un guiso de merluza, merluza a la Koskera o la que os presento hoy, merluza en salsa verde. Aunque otras recetas como la merluza a la marinera, la merluza al horno o el famoso Bacalao al Pil-pil no desmerecen ni una miga. Estoy profundamente enamorado de ambas, y además son mis peixes preferidos.

En la cocina vasca los ingredientes son abundantes, variados y de mucha calidad. Es una gastronomía muy parecida a la gallega donde prima la calidad del ingrediente por encima de todo. Tenemos grandes recetas de pescado, desde esta misma merluza a los chipirones, y muchas formas de preparar el bacalao. Siempre recetas sencillas, de calidad y que se preparan en un plis-plas. Una cocina sana y muy saludable.

La receta que os presento hoy no es la clásica que inventó Doña Plácida de Larrea en mayo de 1723. Os sorprenderá que tenga fecha exacta… resulta que hay registro escrito de la receta y de quién la cocinó.

En una carta a una amiga Doña Plácida comentaba cómo había guisado la merluza, en salsa con abundantes perejil y adornándola con espárragos de Tudela, chirlas y una docena de gordos cangrejos pescados en aguas del Ibaizabal. Merluza guisada y servida en cazuela de barro.

Las modificaciones vinieron después, los guipuzcoanos cambiaron chirlas y cangrejos por almejas y le añadieron huevo duro. Así que os dejo con la receta de merluza a la guipuzcoana sin almejas, rica está, y si la queréis con almejas… más rica todavía. Lo importante es que la merluza sea de calidad, los ingredientes a tu gusto.

 

Preparación de la merluza en salsa verde

  1. Lo importante en esta receta es elegir bien su ingrediente principal: la merluza. Id a vuestro pescadero de confianza y que os recomiende una buena, que os la corte en rodajas de dos dedos aproximadamente de grosor. En casa lavamos muy bien las rodajas para quitar posibles impurezas y secamos con papel absorbente.
  2. Si queremos que este plato lo coman los pequeños de la casa podemos emplear lomos congelados sin espinas. Siempre que los descongelemos de manera correcta, es decir, en la parte baja de la nevera 24 horas antes.
  3. Esta es una opción para que los peques coman pescado. Al ser sin espinas os aseguro que os pedirán este plato más de una vez. Además la merluza les suele gustar pues tiene un sabor suave y un olor poco pronunciado.
  4. En esta receta lo mejor es usar una cazuela de barro bastante grande donde quepan todas las rodajas, aunque si tenéis una cazuela baja os valdrá de igual forma. La cocción es más lenta en la de barro pero os saldrá bien de igual forma.
  5. Salamos las rodajas de merluza por ambos lados. Reservamos.
  6. Pelamos los dientes de ajo y los picamos muy muy finos. Lavamos el perejil, lo sacudimos bien para que se seque un poco.
  7. Luego lo picamos muy finamente con un buen cuchillo hasta que nos queden unas tres cucharadas del mismo. Reservamos.

Preparación de la salsa y presentación de la merluza

  1. A continuación, ponemos en una cazuela de barro o una cazuela baja el aceite de oliva virgen extra al fuego con los ajos muy picados.
  2. Cuando estos comiencen a dorarse, vigila que no se quemen, cocinamos un poco, medio minuto llega. Antes de que tome color añadimos el vino blanco y removemos bien con una cuchara de madera.
  3. Acto seguido echamos el caldo de pescado caliente, si no tiene sal es hora de añadirle una pizca. Dejamos hervir un minuto e introducimos el perejil picado.
  4. Incorporamos las rodajas de merluza junto con los guisantes (yo empleé de lata con lo que es suficiente que se calienten en el caldo). Dejamos que se cocinen por una de sus caras durante unos tres minutos de reloj, no os paséis para que no se estropee la merluza.
  5. En este proceso debemos menear la cazuela suavemente durante toda la cocción del pescado para que la salsa vaya ligando. A los cinco minutos de haber dado la vuelta a la merluza, ya está hecha. Probamos de sal, por si tenemos que rectificar.
  6. Mientras en otro fuego vamos a cocer los huevos. Ponemos los huevos en un cazo y los cubrimos con agua fría. Cocemos 10 minutos a partir de la ebullición.
  7. No debemos cocerlos más tiempo ya que se forma un halo oscuro de color verdoso alrededor de la yema desagradable a la vista. Con estas indicaciones os tienen que quedar perfectos. Dejamos que se enfríen y cortamos en trozos regulares. Reservamos en un plato.
  8. Añadimos a la salsa los espárragos y el huevo duro. A este plato le van muy bien unas gambas, unas almejas o berberechos. Normalmente suelo preparar unos cachelos o patatas cocidas gallegas que le van de impresión.
  9. Para la presentación, repartimos dos rodajas en cada plato. Cubrimos con la salsa verde, a mí me encanta tanto como el mismo pescado.

Vuestros consejos y recomendaciones para una merluza en salsa perfecta

  • Podemos emplear esta salsa o forma de cocción como base para muchos tipos de pescado.
  • Si queremos que la salsa nos quede muy verde ponemos en la batidora perejil y aceite de oliva virgen extra. Lo trituramos bien y lo añadimos al final.
  • Un último consejo, que no falte en la mesa una buena hogaza o barra de pan, la salsa está impresionante.

Podéis ver en este paso a paso como preparar esta merluza en salsa verde, una de esas recetas que llevamos en el ADN de la gastronomía española.

Crema pastelera sin huevo

Ingredientes para Cómo hacer crema pastelera sin huevo

  • 500 ml. de leche entera
  • 4 cucharadas de Maizena
  • 125 gr. de azúcar blanco
  • 50 gr.de fécula o almidón de maíz
  • 1 vaina de vainilla
  • La piel de un limón
  • Mantequilla (opcional)

Cómo hacer crema pastelera casera sin huevos.

Es una crema muy utilizada en la repostería a nivel general, necesaria para darle el toque especial a multitud de postres, como tartas, milhojas de hojaldre, un brazo de gitano, las famosas cañas rellenas, los profiteroles italianos, etc.

Muchos me escribís preguntándome cómo hacer una buena crema pastelera sin huevos, con la textura y suavidad adecuadas. Aunque se trata de una crema que se elabora con ingredientes muy básicos, tiene su aquel y es necesario dedicarle atención para prepararla en condiciones óptimas.

En cocina la práctica es muy importante. Yo también tardé en pillarle el punto definitivo a esta crema, pero he ido perfeccionando la receta y pienso que he conseguido una receta bastante adecuada. Os contaré los truquillos de este tipo de crema para que resulte un éxito y sorprendáis a toda la familia. ¿Os animáis?

Preparación de la leche aromatizada para la crema pastelera sin  huevos

  1. Comenzamos por la vaina de vainilla. Le damos un corte a lo largo, la abrimos y retiramos con un cuchillo las semillas del interior.
  2. Lavamos el limón y pelamos la piel finamente, sin que lleve parte blanca. En función de gustos, podéis usar mayor o menor cantidad de piel, ya que el sabor del limón a muchos os puede resultar cargante.
  3. De la leche, separamos 150 ml. en una taza. Incluso si queréis que quede un poco más sabrosa. Le podéis añadir un toque de nata, con un chorrito es suficiente. El resto lo ponemos a calentar en un cazo, a fuego medio. Cuando esté a punto de hervir, pero que no llegue a hacerlo, retiramos del fuego. Añadimos la vainilla, la piel del limón y dejamos infusionar unos 30 minutos, con el cazo tapado.
  4. Mientras infusiona la leche vamos a mezclar el almidón o harina de maíz. La disolvemos en la taza de leche, removiendo bien, para que no queden grumos. Reservamos.

Preparación de la crema pastelera sin huevos

  1. En una cacerola pequeña, añadimos las cucharadas de maicena y poco a poco echamos el azúcar. Removiendo sin parar con unas varillas para que no se pegue.
  2. A continuación vertemos la leche con la harina o almidón de maíz (Maicena). Seguimos removiendo, para que se haga una mezcla bien homogénea y sin grumos.
  3. Pasado el tiempo de infusionado y reposo (la leche no debe estar muy caliente). Añadimos a la cacerola la leche infusionada, colándola y de paso separando la vainilla y la piel del limón. Vamos echando poco a poco y mezclando al mismo tiempo.
  4. Ponemos a fuego medio-bajo (4 en escala de 1 a 10) y comenzamos a remover sin parar, poco a poco y sin prisas. Al principio cuesta un poco pero luego iremos comprobando cómo va cogiendo textura la crema y va espesando.
  5. Seguimos removiendo y de repente, cuando coja la temperatura ideal. Notaréis como espesa y adquiere esa textura tan suave y reconocible cualquier crema pastelera.
  6. Retiramos del fuego y pasamos la crema a un bol o jarra de cristal, así no cogerá ningún sabor del recipiente. Dejamos atemperar y luego reservamos tapada con un film transparente, en  la nevera, hasta el momento de su uso.

Nos aguantará un par de días en el frigorífico, pero lo normal es preparar la crema pastelera para usarla el mismo día, para la elaboración de un postre.

Consejos y recomendaciones para una crema pastelera sin huevos perfecta

  • Al calentar la leche, intentaremos que no llegue a hervir. El calor que alcancemos es suficiente para infusionar correctamente la vainilla y la cáscara de limón. Lo haremos fuera del fuego y sin prisas.
  • Cuando cortéis el limón, procurad que la cáscara no lleve parte blanca, ya que aporta amargor. Si no disponéis de vainilla natural, podéis usar un sobre de azúcar avainillado o también esencia de vainilla. Lo recomendable, la vaina de vainilla.
  • Como paso opcional puedes añadir al final de la receta, unos trozos de mantequilla a temperatura ambiente o en punto pomada. Mezcla bien y con la temperatura de la crema se disolverá la mantequilla. Así vamos a aportar una cremosidad extra a nuestra crema pastelera.
  • Para la crema, usaremos la fécula de maíz Maicena, que espesará con mayor rapidez. En el caso de que resultasen grumos al prepararla, pasamos la mezcla por un colador.
  • Para cocinar y espesar la crema, lo haremos con el fuego bajo, sin prisas. Será más trabajoso estar dando vueltas un buen rato, pero el resultado final es mucho mejor, en textura y sabor.
  • No os olvidéis de que al usar fécula de maíz, esta receta es libre de gluten, y por lo tanto apta para celíacos.

A la hora de preparar crema pastelera, hacedle caso a mis paisanos gallegos de “Siniestro Total”: “Ante todo, mucha calma“. Espero que os guste y la disfrutéis mucho en vuestros postres.

Si no tenéis mucho tiempo para prepararla, os aconsejo este vídeo. En este consejo podréis preparar crema pastelera en menos de 10 minutos. Siguiendo las indicaciones y con un microondas os quedará también muy bien.

Receta de una crema pastelera tan rápida, fácil y cremosa que podrá hacerla un niño. Siguiendo estos sencillos pasos siempre sale bien.

Salsa a la pimienta sin nata

Salsa a la pimienta para carnes sin nata

Vamos a preparar una salsa a la pimienta para carnes sin nata, una receta que se preparar muy rápida y que es de lo más sencilla.

Es  fácil cocinar una salsa de pimienta casera, no tiene ningún tipo de complicación y por supuesto tiene que ser aromática con el sabor característico de la pimienta pero no tiene por que picar.

Una salsa cremosa que va genial con las carnes y las pastas y aunque es bastante calórica por eso vamos a sustituir la nata por  leche evaporada o agua y harina para espesar.

En cualquier caso ya veréis que esta buenísimas y en un momento la vas a poder preparar.

  • 1 cucharada de aceite de oliva o mantequilla
  • 1 cucharadita de café de pimienta negra en grano, unos 10-15 granos
  • 1/2 cucharadita de café de pimienta negra molida
  • 1 chorrito de coñac o brandy, unos 20 gr
  • 200 gr de leche evaporada, crema de leche o agua con harina
  • 1/2 vasito de caldo de carne concentrado o 1/2 pastilla de carne
  • 1 pizca de sal
  • Pimienta negra recién molida

Elaboración:

En una sartén a se posible antiadherente echamos el aceite o la mantequilla junto con los granos de pimienta, cuando empiecen a borbotear le añadimos el  brandy o coñac, cuidado porque salta bastante.

Dejamos que se evapore al alcohol, lo hace casi inmediatamente y si tenemos el caldo de carne se lo añadimos y dejamos que reduzca un poco, si vais a usar una pastilla saltaros este paso.

Seguido le añadimos la leche evaporada o la nata o crema de leche y dejamos que hierva unos minutos, si usáis pastilla echarla ahora.

Movemos constantemente ya que es una salsa que suele agarrarse a la sartén.

Le añadimos una pizca de sal y la pimienta molida, de poco en poco, ir probando es mejor que os quedéis cortos a que os paséis.

Por último le añadimos un poco de pimienta negra recién molida y servimos con la carne.

Si no vais a usar la salsa inmediatamente, ponerle un poco de papel film, papel transparente de cocina. por encima tocado la superficie para que no le salga costra.

Espero que os haya gustado esta salsa a la pimienta para carnes sin nata.

Calabacines rellenos de carne sin bechamel

Ingredientes para Calabacines rellenos de carne sin bechamel

  • 4 calabacines medianos
  • 2 cebollas
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 kg de carne picada: mezcla de ternera y cerdo
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 tomates grandes y 1 pimiento rojo
  • 1 zanahoria grande
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 100 g de queso rallado para gratinar (a vuestra elección, a mi me encanta el Idiazabal)
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)

Cómo preparar calabacines rellenos. Es una receta muy socorrida para añadir verduras a nuestra dieta.  Unos calabacines rellenos de carne sin bechamel y gratinados al horno con queso o sin el. No hace falta que apuntemos que nos encontramos ante una combinación muy sabrosa. El sabor de su relleno y gratinado contrasta con la suavidad del calabacín al hornearlo.

Es una receta que admite múltiples variaciones y podéis completarla con vuestros rellenos preferidos: salmón, atún, bacalao, huevo duro, bacon, la carne que más os guste (pollo, pavo, cerdo, ternera, cordero…), marisco, incluso sólo de vegetales, todos están buenos.

El calabacín, se presta a todas las recetas que hagamos con berenjenas, aunque su sabor es más suave. Es una hortaliza con la que podéis hacer muchísimas recetas, además de estos calabacines rellenos la lasaña de calabacín está de muerte, tortilla de patata y calabacín, al igual que cualquier pisto.

Cuando compremos un calabacín para rellenar como en esta receta tenemos que fijarnos en que el calabacín sea de un tamaño medio, para evitar así mayor número de semillas. Tenemos que elegir un calabacín que sea compacto y firme, de color claro, brillante y sin golpes. Para conservarlo lo mejor es guardarlo en un lugar fresco y seco. A ser posible, a temperatura ambiente, aunque si hace calor como en estas fechas podéis optar por la nevera, donde te aguantará sin problema unos 15 días.

Preparación de los calabacines

  • Para preparar los calabacines tenemos varias posibilidades, normalmente en casa los partimos en dos de manera longitudinal pero últimamente y por el tamaño de los calabacines que me regala mi padre.
  • Los cortamos a lo ancho en cilindros más o menos iguales de unos 10 cm de tamaño. Tal como podéis ver en el vídeo que os presento a continuación o en la receta de calabacines rellenos de pollo y verduras al mencía. Os lo dejo a vuestra elección, de cualquiera de las maneras van a estar muy buenos.
  • Los vaciamos con una cuchara de postre o un vaciador de manzanas, raspamos con cuidado para no estropear demasiado la hortaliza y siempre dejando por lo menos un dedo de calabacín, tiene que quedar con bastante pulpa. Reservamos la carne del calabacín en un plato para el posterior relleno.
  • Calentamos una cazuela grande con agua, cuando empiece a hervir echamos 1 puñado generoso de sal y un chorrito de aceite de oliva virgen extra, introducimos los calabacines un minuto exacto y retiramos. Secamos muy bien con papel absorbente y reservamos en un plato.
  • Precalentamos el horno durante 5 minutos a 180º C y metemos los calabacines en la bandeja del horno en la posición del medio con temperatura arriba y abajo. Salpimentamos y regamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Horneamos durante 10 minutos a 200º C.
  • Sacamos los calabacines del horno, los escurrimos con cuidado para no quemarnos y quitamos el exceso de líquido y grasa del horneado. Los probamos por si acaso, deben quedar blanditos pero con la superficie crujiente.

Preparación del relleno de carne y verduras

  • Escaldamos los tomates y una vez sin piel los picamos en trozos estilo brounoisse, en cuadraditos pequeños. Picamos las 2 cebollas, el calabacín que tenemos reservado (el de vaciar los calabacines), el pimiento rojo y el diente de ajo, todo bien finito. Pelamos y picamos la zanahoria lo mejor posible, cuanto más finas sean mejor porque se pasarán al hacer la salsa.
  • En una cazuela echamos el aceite de oliva virgen extra e introducimos las cebollas, el calabacín y el ajo. Dejamos que se pase un poco (3 minutos aproximadamente), introducimos las zanahorias y el pimiento rojo. Pochamos todas las verduras a temperatura baja unos 15 minutos y esperamos por la carne.
  • Salpimentamos (sal y pimienta) la carne (en este caso elegí cerdo y ternera, así queda más jugosa). Echamos la carne picada a la cazuela con las verduras y las especias a elección (un poquito de orégano, perejil…). Sofreímos durante 5-7  minutos a fuego suave, sin dejar de remover.
  • Añadimos el tomate y el vaso de vino blanco, dejamos que se reduzca todo hasta que nos quede una salsa espesa. Aproximadamente unos 15 minutos a fuego suave.
  • Comprobamos el punto de sal y si hace falta rectificamos. Reservamos y dejamos que se enfríe.

Ahí los tenéis, servidlos bien calientes. Os aseguro que llega para 4 personas de manera generosa, os dejo con dos preparaciones. Una con los calabacines en forma de cilindro, con una presentación muy bonita.

Otro consejillo importante es que no pongáis los calabacines en contacto directo cualquier tipo de fruta. Estos sueltan gran cantidad de etileno, lo que aportaría un sabor amargo a las frutas de nuestra cesta o cajón de verduras y frutas. Tengo siempre algún calabacín como fondo de nevera, en casa nunca faltan.

 

Info.

  • Media
  • 40 minutos
  • Para 4 personas
  • 1.9 €/persona
  • 245kcal por 100g.
  • Recetas de carnes y aves
  • Recetas de ensaladas y verduras

Gazpacho andaluz casero sin pan

Cuando viene el calor, sobre todo en verano, me gusta mucho la receta del gazpacho andaluz tradicional sin pan que aprendí a preparar hace muchos años y a la que quité el pan para que fuera más saludable.

Con los gazpachos pasa como con otras recetas tradicionales, ya que en cada familia hay una receta particular, pero en general, todas ellas tienen un denominador común que espero dejaros claro con este post.

En todo caso, lo que sí es indudable es que esta receta de gazpacho andaluz tradicional os va a salir a la primera y os va a gustar mucho más que cualquiera de los gazpachos envasados, saliendo además bastante más económica así que… todos a la cocina para probarlo.

Ingredientes

Para 6 personas
  • Tomate pera 1 kg
  • Pimiento verde italiano 1
  • Pepino 1
  • Dientes de ajo 2
  • Aceite de oliva virgen extra 250 ml
  • Agua 250 ml
  • Sal 5 g
  • Vinagre de Jerez 50 ml

Cómo hacer gazpacho andaluz tradicional sin pan

Dificultad: Media
  • Tiempo total 15 m
  • Elaboración 15 m
  • Reposo 1 h

Como os digo, en esto de los gazpachos la cosa va en gustos. Aunque un andaluz, jamás se perdona añadir cebolla o pimiento rojo a un gazpacho, la cebolla a veces se puede consentir muy picadita como guarnición -no dentro de los ingredientes triturados-, pero este punto será seguramente controvertido porque en otras casas se hará con cebolla siempre. Lo dejo a vuestro gusto.

Lo del pimiento rojo es más delicado, puesto que siempre que se hacen gazpachos andaluces se debe hacer con pimiento verde que aporta un sabor peculiar que no encaja con el dulce del pimiento rojo carnoso. Habrá lugares donde se suela hacer con pimiento rojo, pues de acuerdo, pero si queréis hacerme caso, probad con mi receta y dejad el pimiento rojo para otros platos deliciosos como la ensalada de pimientos.

Troceamos todos los ingredientes indicados en la proporción que os he puesto y añadimos 250 ml de aceite de oliva, 250 ml de agua de la nevera y 50 ml de vinagre de Jerez, triturando todo en la batidora de vaso o Turmix. No es necesario pelar los tomates o los pimientos porque luego lo vamos a pasar por el colador fino.

Si tenéis un robot tipo Thermomix podéis poner todos los ingredientes en el vaso y triturarlos a máxima velocidad durante 4 minutos para obtener una textura perfecta. Una vez triturado, pasamos el gazpacho resultante por el colador fino (un chino), apretando con un cucharón para que quede una crema sin pieles ni semillas y lo metemos en la nevera un par de horas para que enfríe bien.

Con qué acompañar la receta de gazpacho andaluz tradicional sin pan

Para disfrutar de la receta de gazpacho andaluz tradicional sin pan, es conveniente que dejéis enfriar bien el gazpacho, dejándolo un par de horas en la nevera, incluso podéis hacerlo de un día para otro, teniendo la precaución de cubrirlo con un film de cocina para que no se oxide ni pierda sus vitaminas.

Para acompañar el gazpacho andaluz tradicional recordad que no podéis añadir hielo como hacen en algunos chiringuitos porque os quedará excesivamente aguado, así que calculad para hacer el gazpacho con tiempo para que cuando lo llevéis a la mesa esté bien frío y en su punto.

Merluza al horno sin aceite

Merluza al horno sin aceite, una sabrosa receta para cocinar pescado de forma saludable.

Ingredientes (2 personas)

  • 1 merluza
  • 1 tomate
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • zumo de un limón
  • sal
  • perejil picado

Elaboración de la receta Merluza al horno

Limpia la merluza de escamas y espinas, ábrela por la mitad (como un libro) y reserva.

Pela y pica los dientes de ajo y maja en un mortero junto con un poco de perejil y de sal.

Pela y pica en aros la cebolla, cocínala brevemente en la sartén con un poquito de agua y una pizca de sal; retira y cuela. Corta el tomate en rodajas. Unta una bandeja de horno con parte del majado. Reparte por encima los aros de cebolla y las rodajas de tomate. Sazona y añade otro poco del majado. Coloca encima la merluza abierta y píntala con el resto del majado. Exprime el limón y vierte el zumo por encima. Hornea a 200ºC durante 15 minutos (con el horno precalentado).

Sirve el pescado sin que se enfríe y a disfrutar.

Boquerones en vinagre sin aceite

Cómo hacer boquerones en vinagre, receta paso a paso

Los boquerones en vinagre si aceite son una elaboración tradicional, una especie de escabeche frío en medio ácido, al modo de los ceviches de Sudamérica, sobre todo en Perú, donde se sustituye el vinagre por zumo de lima. Aunque es un plato muy sencillo, la perfecta elaboración tiene sus trucos para que el resultado sea el adecuado. He acudido a mi padre, Manolo, que es un experto en prepararlos, y aquí os explico cómo hacer boquerones en vinagre, receta paso a paso.

En esta época además hay muy buenos boquerones por Málaga, grandes, muy sabrosos.  Como muchos sabréis a los malagueños nos llaman “boquerones”. Un apodo muy acertado, nada más malagueño que este pescado tan bueno.

Si quieres puedes consultar en este enlace la receta en vídeo. Si quieres aprender con nosotros a preparar los boquerones en vinagre, puedes acudir a alguno de nuestros cursos de cocina.

Ingredientes para preparar un kilo de boquerones en vinagre

Un kilo de boquerones frescos, medianos o grandes, 300 cc. vinagre de vino blanco, 100 cc. agua, una cucharadita de sal, 3 dientes de ajo, perejil.

Elaboración

1º Limpieza del boquerón.

Si puedes conseguir que tu pescadero limpie los boquerones, mejor que mejor, ya que es lo más laborioso. Si los tienes que limpiar, lo mejor es ponerlos en agua muy fría, si es con hielo mejor.

Los vas sacando uno a uno, y con la uña del pulgar arrancas la cabeza, tirando con cuidado para sacar con ella las tripas. Con la misma uña la introduces por la abertura, en dirección a la cola, para quitar cualquier resto de vísceras, que amargarían luego. Al hacer esto el boquerón queda abierto por la mitad, pero sin separar los dos lomos, que quedan unidos por la zona media y la cola.

Ahora tira con cuidado de la espina, en la zona central, para retirarla. Rompe la espina en la inserción de la cola, que hay que respetar. La cola debe quedar para que queden unidas las dos mitades.

Lava bajo el grifo ligeramente y vuelve a poner en el agua helada. Cuando acabes de limpiar todos los boquerones, tira el agua y vuelve a lavar con agua varias veces, hasta eliminar cualquier resto de sangre.

El proceso de limpieza es fundamental para un buen resultado final. Consulta las fotos si te queda alguna duda.

2º Marinado

Prepara un medio ácido con el vinagre y un poco de agua fría. Aunque muchos ponen vinagre puro, nosotros lo rebajamos para enlentecer el proceso y evitar que queden “cocidos” en exceso por el ácido, con lo que quedarían algo secos y duros al final.

Si usaras vinagre sin rebajar, el marinado se completaría en 15-30 minutos máximo. En este caso, al ir algo rebajado, aconsejamos un tiempo de 2 horas, dependiendo mucho del tamaño del pescado.

Para marinarlos, preparamos la marinada en un cuenco o tupper, mezclando el vinagre con el agua y un poco de sal. Mezclamos y vamos poniendo los boquerones, ya limpios y abiertos, dentro del vinagre, con la piel hacia abajo.

Es importante la marinada cubra perfectamente todo el pescado. Si faltara añade algo más de vinagre y agua.

Tapa el tupper y guarda en frío dos horas. Al cabo de este tiempo comprueba el grado de escabechado, la carne debe estar blanca, incluso en el interior de los lomos más gruesos del boquerón. Si ves que no es así, deja un rato más dentro del vinagre, hasta conseguir el punto deseado.

3º Conservación

Ya en su punto, se apartan los boquerones del vinagre, sin escurrirlos apenas, y se van poniendo en otro tupper en capas, siempre con la piel hacia abajo. Sigue rellenando el recipiente y un poco de agua(aquí es donde se añadía el aceite), que debe cubrir por completo el pescado.

4º Congelación, prevención de anisakis

Como ya hemos hablado en nuestros consejos sobre la prevención del anisakis, debemos proceder a congelar los boquerones en vinagre, algo que podemos hacer tal como los tenemos preparados.

 

 

5º Aderezo, degustación

Sacamos del congelador, dejamos descongelar y aderezamos con ajo y perejil picado muy fino. Servimos sobre rebanadas de pan, con su aceite y sus aderezos. Esta receta de boquerones en vinagre es una de las tapas o aperitivos más ricos y apreciados. Una vez preparados debemos guardar en frío, aunque para comerlos es mejor dejarlos fuera unos minutos.